En el año electoral se consolidarán los procesos de reforma iniciados -como la reforma de la salud, la tributaria y las asignaciones familiares-, pero la anunciada transformación del Estado recién se concretará en el próximo gobierno si la siguiente administración avala los lineamientos trazados, admitió ayer el director de la OPP Enrique Rubio. "No cabe prever cambios de giro muy importante en el último año de gobierno", indicó Rubio a los empresarios presentes en Punta Cala.
"La reforma del Estado, liderada por la OPP y el Ministerio de Economía con el apoyo de los gobiernos departamentales, empezó con sus pilotos, pero se va a desplegar totalmente en el próximo gobierno si es avalada", dijo el funcionario.
De todos modos, el director de la OPP cree que el gobierno "rompió varios tabúes" en la gestión del Estado. Puso como ejemplo que la última Rendición de Cuentas incluyó un artículo que permite establecer un nuevo destino o incluso declarar la excedencia de un empleado si no cumple con el perfil o "no trabaja bien", según sus palabras.
"Se busca otro destino porque la sociedad no está para pagar la ineficiencia pública ni privada", protestó Rubio. La OPP apunta a la "desburocratización" y el lunes el gobierno aprobó un decreto por el cual se establece cómo se llega a cargos de naturaleza gerencial y técnica, mediante concursos abiertos en el Estado y fuera del Estado.
La OPP también prepara un proyecto de ley que simplifica trámites (ver nota en página A10) y al mismo tiempo la Cámara de Diputados votará el 18 de diciembre el proyecto de ley de descentralización, que crea los gobiernos municipales.
Rubio destacó que, por la reforma de la salud, hay 133.241 nuevos usuarios. Y anunció que, con la ampliación del régimen de asignaciones familiares, se llegó a 332.000 niños de 500.000 programados para 2009.