Un día amarillo y negro

Damiani fue el último presidenciable en llegar al Palacio, tras llevar flores a la tumba de su padre

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DIEGO PÉREZ

Eran las 9:30 cuando decenas de personas comenzaron a hacer fila por la calle Galicia para ingresar media hora más tarde al Palacio Cr. Gastón Güelfi para elegir el camino a tomar por Peñarol hasta el año 2011.

A las 10:00 en punto entró el ex presidente de la República, Julio María Sanguinetti. Cinco minutos después, las puertas se abrieron de par en par y unos 80 socios esquivaron los puestos de venta de gorros, camisetas, llaveros y tortas fritas para entrar y dar por comenzada, a muy buen ritmo, la jornada cívica aurinegra.

En la primera hora hubo 331 votos. Ninguno de los presidenciables. Sólo Víctor Cabrera, titular de la lista 117, era el único que se veía a esa altura. Iba y venía. Saludaba a uno y otro. Y fue el primero en votar, a las 11:12 en la mesa 1.

En el momento en que Cabrera introducía el sobre en la urna, se escucharon varios aplausos provenientes de la entrada. Juan Ramón Rodríguez Puppo llegó y se arrimó a la mesa 10. "Estaba más ansioso mi círculo de allegados que yo. A las 7:00 empecé a recibir llamadas", contó el líder de la lista 9, que votó, permaneció un buen tiempo en el Palacio y luego se retiró, porque los tradicionales ñoquis de los días 29 lo estaban esperando.

Tres minutos después, entró en escena Daniel Benech. "Voy a votar a la una de la tarde, pero quería venir antes para ayudar al equipo. En nuestro movimiento no hay un líder al que servir. Si fuera por mí, y se lo dije ayer a mi padre, venía como delegado", afirmó.

El último presidenciable aurinegro en llegar al Palacio fue Juan Pedro Damiani. Lo hizo cinco minutos después del mediodía, con varios aplausos de fondo y tras llevarle un ramo de flores a la tumba de su padre. "Siempre lo hago antes de un partido difícil", contó mientras hacía la fila en la mesa 1. No llegó en un buen momento, y tuvo que esperar más de 15 minutos para sufragar. Lo hizo en medio de abrazos, saludos, entrevistas. Pero siempre sonriente. "Estoy cumpliendo con mi viejo, estoy cumpliendo con Peñarol", dijo.

Las horas posteriores al mediodía fueron las elegidas por varios jugadores y ex jugadores para votar. Mario Saralegui lo hizo a las 14:15 y el capitán del equipo, Antonio Pacheco, llegó al Palacio antes de las 15. De ahí, fue al estudio televisivo donde se estaba desarrollando la Teletón para regalar una camiseta firmada por el plantel.

Peñarol vivió una jornada especial. Una jornada, además, tranquila, sin sobresaltos.

Puestos: Varios quisieron hacer "un peso" pero se retiraron bastante defraudados

En la vereda del Palacio Peñarol, por la calle Galicia, hubo más de un puesto de venta, además de los habituales "stands" de las diferentes listas. Pero los vendedores se quejaron de las pocas ventas. Algunos dijeron que llegaron tarde por los pronósticos de lluvias. Otros se fueron a media tarde porque la venta "no pintaba".

Walter: El hincha "eterno agradecido" tuvo una jornada maratónica en el Palacio

Se miraba hacia un lado y se veía a Walter, el hincha "eterno agradecido", con su tradicional vestimenta aurinegra. Un minuto más tarde se hacía una recorrida visual por otro sector del Palacio Peñarol y allí estaba otra vez. Estuvo detrás de todos los presidenciables cuando cada uno sufragó y "robó" cámara, como siempre.

Hinchas: Pintaron de amarillo y negro partes de la vereda de la sede y algunas columnas

Varios hinchas de Peñarol, muchos de los cuales no son socios y por ende no estaban habilitados para votar, estuvieron prácticamente toda la tarde en los alrededores del Palacio. Algunos, pinceles y tarros de pintura en mano, decoraron de amarillo y negro algunas columnas y hasta partes de la vereda de la sede carbonera.

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