BAILARÍN | ANDREA DURLACHER
Retirado como bailarín, Bocca se mudó de Puerto Madero, Buenos Aires, a Punta Gorda, Montevideo. Junto con la fundación de Amigos del Teatro Solís, proyecta crear una compañía de danza. En diciembre, Ballet Argentino, la compañía que dirige, presentará tres funciones en el Teatro Solís: "Nine Sinatra songs", con coreografías de Twyla Tharp y vestuario de Óscar de la Renta; "Tango", de Óscar Araiz; y "Bésame" de Ana María Stekelman, basada en el bolero "Bésame mucho". Dice que eligió vivir en Uruguay por la tranquilidad.
Como en la montaña rusa, cuando el aprendizaje de los mejores bailarines llega a la cúspide, en la mayor tensión, comienza el retiro. Y no hay cómo quejarse; lo impone la naturaleza. Julio Bocca, algo ajeno a esa ley, sigue involucrado en la danza, como director. Atravesará en Montevideo la segunda etapa de su carrera.
Vivirá aquí, pero mantendrá el lazo con Buenos Aires: continúa con el Ballet Argentino y en marzo abrirá una escuela de diseño, producción y dirección; tras ese inicio, presentará la opción a enseñanza primaria, en el 2010, con enfoque en el baile y canto integrados. Ya tiene una escuela en funcionamiento, con más de 1200 alumnos; allí, el clima le parece alegre y tranquilo, pero en el baile clásico sentía que el ambiente era más rígido. El espectador recibe distensión por presenciar el baile. Él cree que habría que llevar parte de esa flexibilidad al bailarín y al que aprende: "Aunque en el baile se compite, la competencia puede ser sana, los dos pueden llegar".
arte gremial."La dirección y los bailarines en mi experiencia no se integraban. El director decidía pero no escuchaba lo que pasaba y después venían los comentarios y las peleas": cree clave escuchar otras opciones, ajenas a los gustos propios. "Como director entiendo que a veces es difícil porque hay que poner límites, pero hay que aprender a ser amplio, y al mismo tiempo el bailarín tiene que conocer qué papeles puede desempeñar". En la danza le han tocado roles que no sentía adecuados para su perfil: "Como cuando hice de Apolo, por ejemplo, después de la primera función sentía que no era mi personaje".
"Debe haber comprensión de las dos partes, si no te gusta el que está adelante debés decidir si lo aceptarás de todas maneras o te irás para otro lado. Sobre todo cuando el arte se vuelve gremial, si no te gusta, ¿para qué estás? Dejá a otra gente". Pone como ejemplo el American Ballet que se volvió "gremial" y dejó las giras, por los costos: "En mi época viajabas y compartías habitación con gente del cuerpo de baile. Ahora se ponen exigentes y algunos quieren dormir solos, pero, ¿cómo hacés para pagar 120 habitaciones? Y quizá después no exigen lo que deben respecto a otras cosas importantes para la danza, como por ejemplo las zapatillas".
teatro solÍs. En diciembre, Ballet Argentino, la compañía que dirige Julio Bocca, presentará tres funciones en el Teatro Solís: "Nine Sinatra songs", con coreografías de Twyla Tharp y diseño de vestuario de Óscar de la Renta; "Tango", de Óscar Araiz; y "Bésame" de Ana María Stekelman, basada en el bolero "Bésame mucho".
Julio Bocca no extraña la danza. Su vida había perdido cotidianidad y no la encontraba en Buenos Aires: "Llegó un momento en el que me empecé a reorganizar para seguir en la misma rutina de antes, lo que me trajo a Uruguay fue más que nada la tranquilidad". De día se zambulle en la playa, de noche pasea en bici por la rambla; Punta Gorda, su lugar en Uruguay, y Puerto Madero, su lugar en Buenos Aires, son diferentes. Aquí, algunos lo saludan amablemente. Otros sólo lo miran. En Buenos Aires se le abalanzan, él lo atribuye a que los argentinos lo sienten como una figura propia y a veces pierden el límite.
Probablemente armará una compañía de danza con la fundación de Amigos del Teatro Solís: "Ojalá se dé, quiero ayudar al ballet de acá, no quiero quedarme todo el día en casa, no sé si me aguantaría". Mientras lo aclara, bebe un sorbo de bebida y hasta en ese gesto aparece la gracia. El atletismo de Julio Bocca es, paradójicamente, delicado. El cuerpo muestra parte de la biografía pero, de short y remera, la espalda musculosa cobra un tono más distendido que con la malla y las zapatillas de ballet.
Perfil
Nombre:
Julio Bocca
Nació en:
Munro,
Buenos Aires
Edad:
41 años
Profesión:
Bailarín
Otros datos:
Tiene planes de trabajar
con la Fundación de
Amigos del Teatro Solís.
LA PALABRA "RETIRO"
Para la Real Academia Española la palabra "Retiro" significa: "Lugar apartado y distante del concurso y bullicio de la gente". El retiro suele ser la etapa evaluativa. En pie, pero en otro punto cronológico y geográfico, que facilite la introspección. Julio Bocca, en su retiro como bailarín, decide volcar lo aprendido en la danza. Desde Montevideo, porque en Buenos Aires no logró escapar al sistema: este año fue al concurso de Moscú y Roma como jurado; a New York a que le entregaran un premio; en Buenos Aires le operaron la mano de mañana y de noche le entregaron otro premio. Fuera del "concurso" y el "bullicio de la gente", aplica sus conocimientos como bailarín a sus emprendimientos de dirección.