El escándalo de los casinos municipales no cesa de asombrar. Ahora ocurre que los mismos sufrieron otro déficit, ya no durante la gestión de Arana, ya no por acciones de Bengoa y sus colaboradores, hoy alojados en Cárcel Central, sino como resultado de la administración actual.
Según el edil nacionalista Álvaro Viviano, las nuevas pérdidas de los casinos configuran un déficit de US$ 10 millones.
No se trata de maniobras dolosas como las que ayudaron a formar un déficit de US$ 15 millones en tiempos de la conducción de Bengoa (2000 - 2005) pero sí de una cuestionable forma de seguir operando las casas de juego durante la administración Ehrlich.
Según Viviano las pérdidas actuales se componen del déficit acumulado desde 2005 hasta la fecha y gastos de la actual administración municipal que incentivó el retiro de 120 empleados de casinos entregándole a cada uno US$ 45.000. No deja de asombrar que los casinos, señaladamente de Parque Hotel y Carrasco, sigan siendo un dolor de cabeza para la Intendencia Municipal de Montevideo.
Claro que según datos oficiales municipales, en 2007 los casinos dieron un millón de dólares de ganancia, pero la oposición relativizó esas cifras ya que surgirían en razón de que la Intendencia imputó pérdidas de casinos a otros rubros. Fuentes gremiales también sostienen que la Intendencia no obtuvo ganancias sustanciales con los Casinos Municipales.
El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Juego, Fernando Godoy coincidió con la oposición acerca de que la comuna realizó una inversión millonaria para facilitar los retiros de 120 funcionarios de casinos.
En otros países, los casinos son fuente de ganancias enormes para quienes los administran. En Montevideo, son generadores de pérdidas para una administración que ya no sabe cómo justificarlas, que ni siquiera puede ir al recurso manido de invocar la "herencia maldita" ya que si se suman las administraciones municipales de Vázquez, Arana y Ehrlich, tenemos ya a esta altura 18 años de conducción frenteamplista de la capital.
Ahora sólo resta esperar a que surjan nuevas revelaciones en este intríngulis.