Venezuela elige hoy a gobernadores, alcaldes y responsables de consejos regionales, tras una campaña signada por las amenazas y presiones de un gobierno temeroso de perder pie ante una oposición cada vez más firme. "Si ustedes permiten que la oligarquía regrese a la gobernación, a lo mejor voy a terminar sacando los tanques para defender al gobierno revolucionario", fue una, pero no la única, de las infortunadas amenazas que Hugo Chávez propinó a sus competidores.
Con candidatos proscriptos por una rara ley de inhabilitación, retiros compulsivos de pautas propagandísticas en radio, TV y prensa, y una oratoria belicista desplegada por Chávez, 17 millones de venezolanos tienen hoy la posibilidad de enviarle un mensaje democrático a su gobierno.
La oposición, que denunció una campaña oficial de intimidación, puede ganar media docena de gobernaciones, algunas pertenecientes a los estados más poblados como Zulia y Carabobo, y otras cargadas de un fuerte simbolismo, como Barinas, donde nació Chávez y que gobierna su propio padre desde hace una década. El candidato oficial en Barinas es -no podía ser de otro modo- Adán Chávez, hermano del presidente, quien no las tiene todas consigo dadas las acusaciones de corrupción alzadas contra su familia.
Se disputan en total 22 gobernaciones y 328 cargos de alcalde aunque algunos de los mejores candidatos fueron excluidos por la ley de inhabilitación, entre ellos Leopoldo López, quien meses atrás aparecía en las encuestas como el favorito para ganar la alcaldía de Caracas. El líder de la oposición y gobernador de Zulia, Manuel Rosales, dijo que las actitudes de Chávez formaban parte de una "guerra sucia" que conspiraba contra la pureza electoral. Un año atrás, Chávez perdió un referéndum sobre un proyecto para reformar la Constitución y darle una orientación "socialista".
Un nuevo avance de la oposición en estos comicios re-gionales confirmaría que el pueblo venezolano le da la espalda a un gobierno autoritario y personalista, acusado, entre otras cosas, de despilfarrar las enormes sumas de dinero ingresadas en los últimos años por las exportaciones petroleras.