Los empresarios del sector textil y vestimenta se quejaron en el Parlamento por trabas no arancelarias que están aplicando Argentina y Brasil para la compra de esos productos y pidieron que el Estado dé prioridad a las prendas de origen nacional en las compras que lleva adelante.
El miércoles, comparecieron ante la Comisión de Industria de Diputados, directivos de la Asociación de Industrias Textiles (AITU), de la Asociación de Fabricantes de Prendas de Tejido de Punto y de la Cámara Industrial de la Vestimenta (CIV).
El presidente de la AITU, Norberto Cibils señaló que el pasado 4 de noviembre, "Argentina emitió una disposición de licencia no automática previa a la importación para hilados y tejidos, lo cual bloquea prácticamente gran cantidad de exportaciones a ese país".
A eso se sumó que "Brasil incluye requisitos nuevos para la importación de tejidos que van casi hasta la sanidad de las ovejas, lo que constituye un trámite más que complica", afirmó.
Por su parte, el presidente de la CIV, Elbio Fuscaldo expresó que "las medidas de Argentina y Brasil nos afectan y lo hacen hoy, ya", al reclamar que se necesitan medidas urgentes por parte del gobierno.
"Con Brasil hay diálogo político, pero es claro y notorio que con Argentina no tenemos de qué hablar. Por el lado de los privados estamos tratando de entretejer algún mecanismo al respecto", agregó.
COMPRAS ESTATALES. Fuscaldo contó que el Ministerio del Interior "acaba de abrir una licitación por 25.000 sweaters", para la Policía.
"El precio de Oriente (China) es US$ 8 y el mejor precio uruguayo es US$ 18", explicó.
"Cuando nosotros compramos en China lo que estamos haciendo es dejar sin trabajo a los trabajadores uruguayos, que no hacen aportes, no cobran salarios, no pagan IVA cuando compran y salen a cobrar seguros de paro", señaló.
Según Fuscaldo, si en lugar de elegir la oferta china se eligiera la nacional, "teóricamente le cuesta más (al Estado), pero después que cerró el círculo del dinero (con aportes de los trabajadores, etc.) le sigue costando lo mismo o menos".
El empresario enfatizó que eso "es clave en algunos sectores en particular" y que desde el Estado "se debería tener una política mucho más agresiva con respecto a las compras públicas".