Las autoridades ya habían advertido sobre este tipo de maniobras y recomiendan siempre chequear con la propia institución bancaria antes de dar ningún dato sobre la cuenta personal. Se trata de una forma de estafa por Internet cada vez más común. Un ciudadano colombiano que trabajaba en el puerto fue a la cárcel por reiterados delitos de estafa. Este hombre era quien depositaba en una cuenta de su esposa el dinero que traspasaban de la cuenta bancaria de las víctimas. Luego lo enviaba a España, previo cobro de un porcentaje. Se cree que los ideólogos están en México. A las víctimas les llegaban páginas clonadas de bancos que les pedían que por seguridad cambiaran sus números de PIN, pero también debían registrar el actual. Con el número hacían el traslado. Fueron unos US$ 10.000 que lograron robar en total. La esposa del colombiano, una ciudadana peruana y su hijo recuperaron la libertad.
La investigación continúa y se estima que los "cerebros" están en México por varias llamadas que el colombiano recibió de ese país. También se trata de establecer el contacto que recibía el dinero en España.