JORGE SAVIA | DE CONTRAGOLPE
Amediados de la década de los 70, en plena vigencia de Morena, Jorge Delgado -pintoresco utilero aurinegro- solía decir que "el partido más difícil que tiene Peñarol es la práctica del jueves en Los Aromos".
La reflexión, a la que no le faltaba razón, surgía de lo que representaba -cualitativa y cuantitativamente- el plantel aurinegro de la época y de la superioridad que tenía sobre la mayoría de sus rivales, salvo muy contadas excepciones.
Pues bien, lo mismo, aunque por motivos diferentes, ocurre con los dos grandes en fechas como la que se jugó el pasado fin de semana por el Apertura.
Por nombres, edad y experiencia de sus jugadores, rivales como Wanderers y Juventud hubieran sido "cuartitas" o "terceritas" divisiones de otrora. No es peyorativo. Es la realidad. Seguro que entresemana, los titulares tricolores y aurinegros van a tener en sus suplentes, rivales más exigentes, tanto en Los Céspedes como en Los Aromos.