Argentina volvió a cantar victoria
"Por fin, Argentina. Por fin ganó. Por fin se desahogó. Por fin alejó los fantasmas. Por fin enterró los once meses (y cinco partidos) sin carcajadas en estas Eliminatorias que van de vaivén en vaivén. Por fin retempló el ánimo maltrecho para lo que viene (Chile, en Santiago, el miércoles). Por fin, pensamos, debe haber vuelto a creer seriamente en sus valores. Por fin, al margen de la faena colectiva, más de uno se sacó un gusto personal: Messi cumplió con su asignatura pendiente y convirtió su primer gol en el Monumental; Riquelme, con ese comienzo encendido, le demostró a unos cuantos que el guante en el pie derecho lo sigue teniendo y que cuando él se hace eje los movimientos del equipo adquieren otra plasticidad, otra seguridad, otra profundidad. Por fin, Argentina. Esas tres palabras alcanzan, a esta altura, un significado mayúsculo."
Caliente: la vuelta al triunfo fue en medio de una batalla
"Entre más golpes y fricciones que fútbol y juego, llegó el triunto tan esperado y necesario. La Argentina no propuso este partido de trincheras, de patadas y choques, pero tampoco supo evadirse de ese ambiente belicoso que creó Uruguay. Eso habla también de la inmadurez del seleccionado para controlar el desarrollo de acuerdo con sus posibilidades, de sus dificultades para imponer condiciones. Sigue siendo un equipo susceptible de ser arrastrado por cualquier corriente negativa. La serie de cinco encuentros sin triunfos crearon fantasmas que no le son indiferentes a este plantel. Podrá haber mucha figura internacional, pero la confianza no es un activo que sobre. La falta de victorias la venía llevando como un estigma. Y quién sabe si este 2 a 1, que empezó al ritmo del gol y terminó lleno de moretones, alcanzará revertir la mentalidad del seleccionado. "
Argentina quebró la mufa
"La actuación del equipo argentino fue como el sábado porteño: amaneció lindo, luminoso, se nubló sobre la mitad del día, llovió un poquito y hubo una amenaza de temporal que no se comcretó, pero que obligó a llegar a la nochecita con el paraguas y el piloto en la mano, mirando hacia el cielo. Ganó Argentina, con lo justo y hasta con un poquito de susto en el corner del final, pero ganó. No hubo tormenta ni habrá inundación que tape a Basile, Riquelme y compañía, como muchos lo deseaban."