Siete activistas de Greenpeace se colgaron con arneses y sogas de una de las paredes del Obelisco, en el centro de la capital argentina, de donde fueron bajados por bomberos y arrestados, cuando protestaban por la política medioambiental del gobierno porteño.
Sostenidos por sus equipos desde lo alto del monumento, los ambientalistas desplegaron una pancarta gigante contra las autoridades del gobierno de Buenos Aires en reclamo de la aplicación de la Ley de Basura Cero.
"Buenos Aires, primero en contaminación: Basura Cero ya", rezaba el cartel que fue descolgado por orden de la jefatura de Gobierno de la ciudad, en manos de una agrupación derechista.
Denunciaron además el problema de contaminación, a raíz de las 5.000 toneladas de basura que produce Buenos Aires a diario y se entierran en la periferia de la ciudad, según un comunicado de la organización no gubernamental (ONG).
Los activistas entraron al Obelisco a la cinco y media de la mañana y se mantuvieron colgados durante unas dos horas, para desplegar el cartel que cubrió el tradicional monumento.
Los siete activistas de Greenpeace fueron detenidos por la policía y trasladados a una comisaría, "sin que hasta el momento se conozca la causa de la detención", advirtió la ONG en el comunicado.
El despliegue de policías y bomberos y el cierre de la céntrica avenida Corrientes para desabaratar la original demostración de los ambientalistas dificultó el tránsito en el centro de Buenos Aires.
"Desde 2007 está en vigencia la Ley de Basura Cero y es muy poco lo que se ha avanzado en su implementación", dijo María Eugenia Testa, coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace.
AFP