Benedicto pidió defender la vida y la familia

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AFP

El papa Benedicto XVI, al recibir hoy en la residencia de Castelgandolfo a algunos obispos de Uruguay, los instó a defender los valores de la vida y de la familia sin dejarse desalentar "por la indiferencia y por la apatía religiosa" que impera en el mundo.

El pontífice afirmó que sobre los temas de la familia, de la sexualidad y de la vida los prelados no deben renunciar "a proclamar los valores morales de la doctrina católica, que a veces son objeto de debate a nivel político, cultural o de la prensa".

"Enseñen la fe de la Iglesia en su integridad, dijo el pontífice a los obispos, con el coraje y la persuasión de quien vive de ella y para ella, sin renunciar a proclamar los valores de la doctrina católica..., como los que se refieren a la familia, a la sexualidad y a la vida".

"Sé los esfuerzos que hacen para defender la vida humana desde la concepción hasta su término natural y pido a Dios que dé como fruto una conciencia clara a todo uruguayo sobre la dignidad inviolable de toda persona y un compromiso firme para que sea respetada sin reservas", subrayó el Papa.

Todo cristiano, sobre todo si está empeñado en la misión de la Iglesia, debe dar "alegre testimonio de la plenitud de la vida cuando se prefiera ´ser mejor´ al simple ´tener más´, haciendo brillar los verdaderos valores y la alegría incomparable de haberse encontrado con Cristo y de entregarse a él de modo incondicional", dijo.

"Todo cristiano uruguayo, es invitado a defender los valores de la vida y de la familia sin hacerse desalentar por la indiferencia y la apatía religiosa" que impera en el mundo, agregó.

"En las situaciones difíciles, de las cuales sufren también los uruguayos, dijo Joseph Ratzinger, la Iglesia es llamada a mostrar la grandeza del corazón, la solidaridad y la capacidad de sacrificio de la familia de los hijos de Dios para los hermanos en dificultad".

Benedicto XVI dijo también que la palabra de Dios debe ser "la fuente y el contenido imprescindible" de los que predican el Evangelio, que se vuelve más necesaria en un momento en el cual muchas otras voces intentan hacer callar a Dios en la vida personal y social".

Estas voces, agregó el pontífice, "llevan al hombre por caminos lejanos de la auténtica esperanza y se desinteresan de la verdad firme, en la cual puede reposar el corazón del ser humano".

Ratzinger invitó luego a los obispos a ser "ejemplo visible para promover el espíritu de hermandad y concordia en vuestros fieles y también en la sociedad actual, tantas veces dominada por el individualismo y por la rivalidad exasperada". (ANSA)

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