El cantante británico Paul McCartney viajó a Israel para dar un ciclo de conciertos que comenzó en el Parque Yarkón de Tel Aviv. El músico se hospeda en el Hotel Dan de Tel Aviv, rodeado de grandes medidas de seguridad para afrontar a sus fans, así como posibles amenazas, después de que un grupo islamista y otro palestino le exhortaran a no actuar en Israel.
McCartney pernocta en la Suite Real del hotel, de 200 metros cuadrados, que ya ha recibido en el pasado huéspedes tan conocidos como Michael Jackson, Madonna, Roger Waters, Phil Collins, Sharon Stone, Richard Gere o Bill Clinton.
Otra treintena de personas que acompañan al músico británico se aloja en 21 habitaciones de un mismo piso del hotel, mientras que otros 70 miembros del personal harán lo propio en otros hoteles de Tel Aviv.
En base a los precios habituales del hotel, las 21 suites que albergarán a parte del personal que acompaña al músico asciende a unos 74.883 euros (109.858 dólares). Asimismo, un mayordomo estará de guardia las 24 horas del día para atender la suite de McCartney, y su chef personal cooperará con el del hotel para poder satisfacer mejor sus deseos culinarios. Los responsables del hotel dijeron que los requerimientos del cantante no se diferencian de los de otros artistas de su talla.