RAÚL TAVANI
Liverpool venció nuevamente a Defensor Sporting, pero esta vez en la cancha y no en los tribunales de la AUF.
En lo previo no era un partido más y dejando de lado lo que significan ambos clubes a nivel institucional, estaba flotando en el ambiente mucho de revancha por el lado de los violetas, cuando después ganar en el Torneo Clausura 3 a 2, perdieron los puntos ante un reclamo del rival por un futbolistas inhabilitado. En tiendas negriazules también se quería demostrar que este partido lo podían ganar los jugadores para emparejar lo que había hecho hace un tiempo el presidente José Luis Palma.
Pero, además, hubo un aditivo extra para Liverpool, ya que a los 30` fue expulsado el jugador más importante a esa altura del juego, nada menos que Pablo Pezzolano. Entonces, se redobló esfuerzo, los dirigidos por Eduardo Favaro fueron un manual de orden y ya en el segundo tiempo el botija Emiliano Alfaro se entreveró con la pelota y le salió un pase para Danilo Peinado, quien buscó el hueco y metió la pelota en un ángulo del arco defendido por Martín Silva, a los 64`. Fue un golazo y realmente los violetas lo sintieron muchísimo, fue un sacudón tremendo y no supieron reaccionar.
Por consiguiente, con el correr de los minutos los dirigidos por Jorge Da Silva, que jugaron mal, entraron a su vez en una serie de confusiones que fueron aprovechadas por Liverpool, lo que determinó una serie de incidencias muy propicias para aumentar el tanteador, pero no se definió bien. A su vez, a los 88` Martín Silva le atajó un penal a Andrés Rodales.
Por lo tanto, Liverpool lo pudo haber liquidado mucho antes del final y terminó ganando por un gol de diferencia, pero sin pasar demasiados sobresaltos y demostrando una gran superioridad ante su rival de turno.
Entonces, resultó una victoria de la estrategia y del sacrificio, pero fundamentalmente del orden.
Quizás por todo eso al finalizar el partido los hinchas de Liverpool se retiraron del Estadio Franzini entonando el clásico, "despacito, despacito, les rompimos el cul..."
E incluso, en las cercanías del vestuario negriazul los allegados al club decían: "¡qué vacuna!".
Y fue realmente así, ya que no todos los días se le puede ganar a Defensor Sporting jugando con diez, pero esta vez, quizá tenga mayor trascendencia porque había una cuenta pendiente.
Las cifras
88 Fueron los minutos jugados del partido cuando Martín Silva le atajó un penal al negriazul, Andrés Rodales.
30 Fue el minuto del partido en el que el árbitro le mostró la segunda tarjeta amarilla al habilidoso Pablo Pezzolano.
Lo dijeron en el Franzini
Favaro: "con uno menos igual atacamos"
"Planteamos un partido desde el inicio y otro desde los 30` cuando quedamos con un jugador menos. Ahí tratamos de disimular esa inferioridad numérica sin renunciar al juego ofensivo. Incluso, en el segundo tiempo y después del gol, tuvimos otras oportunidades para aumentar. Tenía una espina, que era ganarles en la cancha y no en la AUF".
De Souza: "se intentó pero no hubo caso"
"En términos generales no jugamos bien. Además, ellos se cerraron y no encontramos los caminos para llegar al gol. Lo intentamos por varias vías, pero no hubo caso, se metieron atrás y no se les pudo entrar. Entonces, hubo méritos de ellos, pero nosotros por más que pusimos todo, quizás no estuvimos en una buena tarde para abrirlos. El fútbol es así".