-¿Físicamente recuperado?
-Sí, por suerte el de Bogotá fue un sacrificio lindo, porque corrimos mucho, ya que ellos tuvieron bastante la pelota, que era lo que nosotros esperábamos, pero dio resultado y eso también ayuda a recuperarse, mejor y más rápido. Después de ganar tres puntos de visitante, todo se hace mucho más fácil.
-Ahora con Ecuador es un partido distinto al de Bogotá.
-¡Ni qué hablar! Es otro partido.
-¿En qué sentido?
-Y... aquí somos nosotros los locales y, por lo tanto, los que estamos obligados a ganar, como estuvieron los colombianos el sábado pasado.
-Y en cuanto a las características del adversario, ¿también cambia, o no demasiado?
-Sí, cambia. Sabemos que vamos a jugar contra una selección que es muy fuerte, que tiene muy buenos jugadores, que en su mayoría son altos, lo que a la hora de defenderse es importante, y que saben salir muy bien al contraataque.
-Le amargaron la existencia a Argentina en Buenos Aires.
-Sí, sí, es cierto. Vienen con ese antecedente de que hicieron un gran partido en Buenos Aires, sabemos que va a ser durísimo, pero estamos muy confiados de que podemos hacer lo mismo y ganar tres puntos que nos dejarían muy bien posicionados.