Contrasentido

En materia de seguridad, el Ejecutivo se sigue equivocando con algunas medidas que propone. Nadie discute que no es solución armar a la población para que se defienda "a tiro limpio", sino lograr que el Ministerio del Interior cumpla con su principal competencia: proteger a la población. Pero, si prosperara la iniciativa de la ministra Tourné, en poco tiempo sólo los delincuentes estarían armados, lo que facilitaría aún más la ola de rapiñas, copamientos y robos a mano armada. Además es de esperar que a partir de la prohibición total tener armas de fuego, se generará un mercado negro. El problema está en los delincuentes, no en los honestos. Ni siquiera parece prudente que en lugar de promover la práctica de deportes de equipo y confraternidad, se les enseñe a los presos a golpear personas.

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