EDWARD PIÑÓN
Nacional perdió los puntos en disputa contra Villa Española por la imprudencia de no respetar las advertencias que se le habían lanzado de varias formas y tamaños, porque tenían bien claro que los jueces debían cumplir con la recomendación del Colegio de Árbitros de empezar los partidos en hora.
Ahora bien, este señor juez Líber Prudente se ve que en su muñeca tiene un reloj suizo e infalible, que no adelanta ni atrasa un segundo, porque cuando él abandonaba el campo de juego con la obsesión de hacer respetar el reglamento, los jugadores de Nacional ya estaban en la manga.
Lo increíble es que esa disposición reglamentarista no se cumple bajo ningún concepto a la hora de dirigir los encuentros y los señores del Colegio no hacen mucho hincapié en las reglas de juego, porque de hacerlo capaz que se quedarían sin árbitros. El mismo Prudente no suele ser tan exitoso cuando arbitra y se le pasan por alto, al igual que a muchos otros, infracciones de todo tipo y color.
Es más, si cumplieran con las normas con exactitud suiza, los partidos tendrían cinco o seis penales para cada equipo y quizás tres rojas por conjunto. Pero claro, ahí son saca partidos o dirigen con "carpeta", justo lo que le faltó a Prudente para no activar una bomba en el Parque Central.