Johannesburgo - Sudáfrica, batida hace una semana en Durban por Australia, se vengó por un sorprendente 53 a 8 ante unos Wallabies que tenían la mente en su próximo enfrentamiento por el título contra Nueva Zelanda.
Esta victoria por 45 puntos es la más larga de Sudáfrica sobre Australia en la historia de sus enfrentamientos. A pesar de los ocho tries encajados, esta derrota no compromete las opciones en el Tres Naciones de los australianos, que siguen segundos en la clasificación, a un punto de los All Blacks (14 puntos). Los Springboks ya tenían asegurado acabar terceros y últimos (10 puntos).
A la espera, los campeones del mundo sudafricanos pusieron fin a una serie de tres derrotas consecutivas en la competición, para acabar con buena nota en el césped donde ganaron su primera Copa del Mundo en 1995.
En este sentido, la amplitud del marcador y la manera en que jugaron devuelve a los Springboks el orgullo perdido por el camino y evitan una situación de crisis al entrenador Peter de Villiers, que sudeció a Jake White después del título mundial de 2007.
"La semana fue dura para nosotros", declaraba el capitán Victor Matfield. "Pero hemos demostrado carácter y probado que hay talento en este equipo. Hemos creído en nosotros y eso se ha visto en el terreno".
Su homólogo australiano Stirling Mrtlock estimó que "esta derrota es particularmente decepcionante, sobre todo después de la victoria en Durban (27-15) la semana pasada". Y aunque no había nada en juego, es bastante inquietante antes de medirse a los All Blacks en dos semanas para conquistar el Tres Naciones.
AFP