MADRID | Sin duda las historias más escalofriantes sobre lo sucedido en el aeropuerto de Barajas las tendrán los sobrevivientes y los rescatistas que trabajaron allí.
Francisco Martínez fue uno de los bomberos que estuvo en el aeropuerto madrileño. Entre los escombros que quedaron de la nave de Spanair, encontró a Amalia Filloy Segovia, de 47 años. Cuando se dispuso a rescatarla ella contestó: "Rescate a mi hija primero"
"Me pidió que rescate primero a su hija", dijo Martínez. Amalia le entregó a la pequeña María de 11 años, que evoluciona favorablemente. Amalia murió junto con su otra hija de 14 años. Su esposo, José Alonso, sobrevivió.
El bombero expresó que espera poder visitar a la niña para contarle cómo su madre salvó su vida.
Martínez dijo que la zona del accidente "era la peor donde podría haber caído" el avión, debido a la cantidad de árboles que empezaron a arder. Esto aumentó el pánico de los supervivientes que "no querían saltar por el fuego".
Martínez también rescató al pequeño, Jesús Alfredo Acosta, de 8 años.
"Me preguntaba si era verdad lo que estaba ocurriendo (...) creía que se trataba de una película", declaró el bombero. Jesús fue internado en el Hospital Niño Jesús, tenía tan solo una fractura en una pierna. Su padre, Alfredo Acosta, falleció en el accidente. Y su madre, Gregoria Mendiona, permanecía desaparecida hasta hoy, que fue identificada entre los sobrevivientes. Mendiona permanece en coma y policontusionada con pronóstico muy grave. Dos hermanas de ella se harán cargo de Jesús. El otro niño sobreviviente, de seis años, es Roberto Álvarez, que está estable. De veintidós niños solo se salvaron tres. (Fuentes elpais.com y el mundo.com)