MADRID | EL PAÍS DE MADRID
El avión estalló en la pista después de despegar y rebotar contra el pavimento. No se incendió un motor al tomar altura, como apuntaron los primeros testimonios. El video del despegue del fatídico vuelo, muestra que tras elevarse unos metros cayó.
Luego rebotó por varios segundos contra el suelo y estalló. Una de las chispas del rozamiento había prendido el combustible. Murieron 153 personas, muchas de ellas carbonizadas. Ayer seguían sin reconocerse más de 100 cadáveres y 80 de ellos sólo podrán ser identificados con muestras de ADN.
Los expertos oficiales y policiales, con ayuda de técnicos de EE.UU., comenzaron ayer a estudiar sobre el terreno los restos del aparato y las dos cajas negras. Aunque la investigación puede tardar meses, el director general de Aviación Civil, Manuel Bautista, declaró ayer: "Hubo más de un fallo".
Bautista dejó claro, sin especular sobre las causas, que "un fallo del motor no es causa de un accidente. Eso está de sobra contemplado en todas las normas. Junto con otras causas puede ser. Habrá que determinar el conjunto de causas que han ocurrido". Y remató: "No estoy tan seguro de que fallara el motor".
El accidente fue grabado por las cámaras del aeropuerto. Esa grabación la llevó ayer la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, a la reunión del gabinete de crisis, que presidió el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
En el video no se observa ningún incendio ni fogonazo en los motores. Sólo se ve que sin levantarse del suelo se desvía en la pista.
El video y las dos cajas negras están ya a disposición del juez y en poder de la comisión técnica de investigación. La comisión está compuesta por 15 personas, entre ellos técnicos españoles y estadounidenses.
El gobierno acordó decretar tres días de luto oficial a partir de hoy; la creación de una oficina de víctimas del accidente aéreo en el ámbito de la Dirección General de Protección Civil y la coordinación de Interior con Fomento para facilitar que las familias trasladen a sus víctimas a sus lugares de origen.
La comisión de investigación de accidentes descartó que las condiciones meteorológicas tuvieran algo que ver.
Un portavoz de Boeing afirmó desde EE.UU. que la seria MD es muy segura.
El juez Javier Pérez y el fiscal Lorenzo Bernal, que instruyen el accidente, centrarán sus pesquisas en el contenido de las dos cajas negras y en las conclusiones de los informes solicitados a los técnicos de Aviación Civil y a la Policía Científica para tratar de determinar la causa del accidente.
Una vez que reciban esos informes decidirán a qué personas interrogan y si lo hacen como testigos o imputados, según fuentes jurídicas.
Ayer, el juez Pérez concentró su atención en lo que, de momento, considera lo más importante: las tareas de identificación de las víctimas que realizan los 40 forenses movilizados de urgencia. Estos, junto a la policía científica, tenían identificadas ayer a 50 de las 153 víctimas. Aunque muchas están carbonizadas e incluso mutiladas, fue posible identificarlas gracias a sus huellas dactilares.
Fuentes forenses calculan que pasarán varios días antes de tener identificados a todos los cadáveres.
Una fuente judicial explica: "El accidente pudo ser fortuito e impredecible, con lo cual las gestiones judiciales irían encaminadas a procurar que las familias de las víctimas sean indemnizadas. O, por el contrario, ha podido haber alguna negligencia. Por ejemplo, si se autorizó la salida del avión sin haber reparado adecuadamente la avería de la que avisó la luz que se encendió en la cabina, está claro que hay una responsabilidad penal. Pero todo eso, hay que aclararlo antes de tomar decisiones. Los informes periciales serán fundamentales para ello".
Además, agregó: "Habrá que ver también qué empresa hizo la revisión, y si es una empresa con personal de la misma compañía u otra subcontratada. Y si es de la misma compañía, qué tipo de control oficial se realiza al respecto".
Siete preguntas con respuestas
1. ¿Por qué regresa el piloto tras su primer intento? Según dijo Spanair volvió al parking e informó de una avería en el indicador exterior de temperatura. Fallaba el indicador de formación de hielo de las alas y el motor. El comandante debió dar cuenta de esto en el libro de incidencias a bordo del avión, cuya copia tienen los técnicos de mantenimiento.
2. ¿Se solucionó la avería antes de volver a salir? Spanair aseguró que "se reparó" el problema del indicador exterior de temperatura, "según procedimientos establecidos por la compañía". Pero se desconoce si esto podría haber tenido relación con la explosión. Quien revisó el avión fue el equipo de mantenimiento del aeropuerto.
3. ¿Influyó la situación que atraviesa la compañía? Spanair pretende deshacerse de 1.100 empleados. Trabajadores de la compañía se encontraban en "huelga de celo" que consiste en hacer lo mínimo imprescindible en sus funciones. Algunos apuntan a que había bajado la calidad del trabajo de mantenimiento en los últimos tiempos.
4. ¿Pudo ser producto de una falla humana? Antonio Luna, el piloto, era un experto en manejar ese tipo de aviones. El sindicato de pilotos de España lo definió como un "veterano" con ocho años de experiencia. El portavoz, además, agregó que los dos pilotos estaban "perfectamente calificados", con más de 700 horas de vuelo anuales.
5. ¿Pudieron afectar otras circunstancias? Algunos pilotos hablan de la altitud del aeropuerto madrileño, otros sobre la temperatura. Pilotos que despegaron antes de este vuelo aseguraron que el viento pudo afectar la estabilidad de la nave. Otros atribuyen el accidente al peso del avión, algunos dijeron que iba sobrecargado.
6. ¿El avión había pasado las revisiones legales? La nave había pasado de forma satisfactoria la revisión anual que se llevó a cabo el 24 de enero de este año. Esta consistió en desmontar el avión pieza por pieza, revisarlas, y volver a armarlo. Aunque el aparato tiene 15 años de vida, las piezas en mal estado habían sido cambiadas.
7. ¿Pudo el piloto impedir el despegue? Luego que la nave sobrepasa la velocidad de decisión, ya no puede frenarse el aparato, sólo queda intentar dominarlo. Si hubiera sido un motor, como se dijo en un principio, el avión hubiera podido de todos modos ascender, ya que puede levantar vuelo con uno solo en funcionamiento.
(Fuentes elmundo.es y Agencias)
Compañía dice que se aisló el problema
MADRID | Los máximos responsables de Spanair y de su propietario, el grupo nórdico SAS, garantizaron ayer que prestarán todo el apoyo y cubrirán todas las necesidades de los afectados durante el tiempo que sea necesario.
Fuera de las reiteradas condolencias, el presidente de SAS, Mats Jansson, y el consejero delegado de Spanair, Markus Hedblom, se limitaron a confirmar la avería que retrasó el despegue del aparato, pero no si hubo un incendio en un motor. El subdirector general y director de Producción, Javier Mendoza, explicó que se detectó un "calentamiento excesivo en una toma de aire" en la parte delantera del avión, junto a la cabina de los pilotos. "Se aisló el problema, se corrigió y se despachó el vuelo", relató. "El procedimiento para resolver ese problema consiste en aislar el sistema quitando el interruptor", lo que está previsto en los manuales.
"Cuando revisamos toda la documentación del vuelo no encontramos nada anormal". Mendoza explicó también que una de las cajas negras está muy dañada, pero confían en poder descargar la información pese a todo.
Los responsables de la compañía dijeron que no tienen acceso a las conversaciones de los pilotos con la torre de control.
También expresaron que "no hay ninguna razón" para someter a los aviones del mismo modelo a más revisiones. Aunque, Spanair va a retirar 15 MD por su alto consumo de combustible.
"Creía que se trataba de una película"
MADRID | Sin duda las historias más escalofriantes sobre lo sucedido en el aeropuerto de Barajas las tendrán los sobrevivientes y los rescatistas que trabajaron allí.
Francisco Martínez fue uno de los bomberos que estuvo en el aeropuerto madrileño. Entre los escombros que quedaron de la nave de Spanair, encontró a Amalia Filloy Segovia, de 47 años. Cuando se dispuso a rescatarla ella contestó: "Rescate a mi hija primero"
"Me pidió que rescate primero a su hija", dijo Martínez. Amalia le entregó a la pequeña María de 11 años, que evoluciona favorablemente. Amalia murió junto con su otra hija de 14 años. Su esposo, José Alonso, sobrevivió.
El bombero expresó que espera poder visitar a la niña para contarle cómo su madre salvó su vida.
Martínez dijo que la zona del accidente "era la peor donde podría haber caído" el avión, debido a la cantidad de árboles que empezaron a arder. Esto aumentó el pánico de los supervivientes que "no querían saltar por el fuego".
Martínez también rescató al pequeño, Jesús Alfredo Acosta, de 8 años.
"Me preguntaba si era verdad lo que estaba ocurriendo (...) creía que se trataba de una película", declaró el bombero. Jesús fue internado en el Hospital Niño Jesús, tenía tan solo una fractura en una pierna. Su padre, Alfredo Acosta, falleció en el accidente. Y su madre, Gregoria Mendiona, permanecía desaparecida hasta hoy, que fue identificada entre los sobrevivientes. Mendiona permanece en coma y policontusionada con pronóstico muy grave. Dos hermanas de ella se harán cargo de Jesús. El otro niño sobreviviente, de seis años, es Roberto Álvarez, que está estable. De veintidós niños solo se salvaron tres. (Fuentes elpais.com y el mundo.com)