[HOY IMPORTA]
La necesidad
El director del Instituto Nacional de Alimentación, Uberfil Monzón, dijo a la prensa que "en determinadas realidades es legítimo que una persona pueda robar, por ejemplo, para comer".
El señor Monzón es tupamaro y sacerdote católico, con múltiples antecedentes de choques con las autoridades eclesiásticas.
El Instituto Arquidiocesano de Bioética Juan Pablo II, con la aprobación del arzobispo Nicolás Cotugno, afirma que "la Doctrina de la Iglesia no autoriza el hurto por una simple necesidad, como se ha dicho recientemente en la prensa, sino como excepción y ante un estado de necesidad realmente apremiante con amenaza de peligro para la subsistencia real de la persona -lo que por cierto es algo más que una mera necesidad-, se puede uno valer de las cosas de otro para subsistir… No se justifica por tanto el hurto o la rapiña sino que se afirma el derecho de la persona a procurar su subsistencia del modo en que le es posible en una situación excepcional o estado de necesidad realmente acuciante".
El citado comunicado pone las cosas en su lugar del punto de vista de la Iglesia Católica, pero no hay que olvidar que los tupamaros han legitimado el delito en muchas ocasiones. Aun en casos que no existe ninguna situación de necesidad. Mientras el resto de la población trabajaba para ganarse el sustento, durante años los integrantes del grupo subversivo se capitalizaron robando a diestra y siniestra. Han llegado al extremo de pretender legitimar su derecho a asesinar a adversarios aun inermes. Es así que no puede asombrar demasiado la tesitura en que se halla Monzón.
Todo esto tiende a socavar a la sociedad del Uruguay de nuestros días. En especial cuando se le adicionan cosas como jueces que se niegan a procesar a quienes cometen ciertos delitos aunque ellos se encuentren perfectamente tipificados. Tal el caso del abigeato cometido, presuntamente, para hacer un asado.
Si bien en nuestro país hay pobreza, lo que la ley considera estado de necesidad, o sea causa justificada para un delito, rara vez se da. Como dijo un juez penal: "es mucho más común el robo de un par de championes de marca y muy caros que de un kilo de arroz".
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