"No jugamos en el Campus por la sencilla razón que la intendencia de Maldonado no nos respondió. Enviamos una carta membretada solicitando el Campus. La entregó en propias manos Gabriel Cedrés pero no obtuvimos ninguna respuesta. Fue una falta de respeto a Peñarol, a su historia y a su gente" (Eduardo Pereyra, gerente deportivo del club).