En su edición del martes, El País reprodujo declaraciones de José Luis Pou, director de la Asociación de Grandes Consumidores de Energía Industrial del Uruguay. Lo manifestado es de considerable gravedad.
Pou sostuvo que Argentina reexporta a nuestro país electricidad recibida del Brasil, a un precio más alto. "Argentina gana en la `pasada` de energía", afirmó, "mientras Uruguay sigue actuando bien". También se refirió al impacto que tendrán las detracciones que aplica el vecino país a las exportaciones de gas sobre el precio de ese combustible en nuestro país. El impacto es doble porque, primero, las detracciones son muy altas, y, segundo, "con la incorporación a la matriz de generación del barco regasificador apostado en el puerto de Bahía Blanca, el precio de referencia pasó de US$ 7 el millón de BTU (unidad de medida del gas) a US$ 17".
Por su parte, el Director de Energía declaró que el gobierno no tiene "mucho margen de maniobra" para evitar trasladar todo el aumento del gas argentino a las tarifas uruguayas.
Pero, no perdamos la esperanza. El senador Mujica anunció que, en ocasión de su viaje a la República Argentina (que algunos consideran es parte de una campaña de proyección política con vistas a la interna frenteamplista), se reunirá con el ex presidente Kirch-ner para considerar, entre otros temas, el impacto de las detracciones al gas. En su estilo tan colorido, el senador reconoció en una entrevista a radio El Espectador, que "yo no puedo ir de prepo, no lo voy a conseguir, y tengo que decir: `papá aflojame un poco`".
Muy piola…
Pero las relaciones entre los Estados deben manejarse sobre bases más sólidas que pedidos de "aflojame un poco" y de gestos de benevolencia de las autoridades de los países vecinos que, como hoy se dan, mañana se pueden negar. Existe un principio fundamental de dignidad nacional y de defensa del interés del país. En las relaciones exteriores nada es gratis, todos los favores se pagan, de una manera u otra.
Es cierto que el actual gobierno no creó la crisis de la energía en que nos encontramos. Sin embargo, también es cierto que bien poco hace para superarla.