El pedido de una inspección en el hogar de dos niños de Paso de los Toros llegó a INAU de Tacuarembó más de un mes antes de que el más pequeño, de nueve meses, muriera a causa de los maltratos. Pero el oficio no señalaba que había denuncias de maltratos, sino que se presentaba como un pedido de informes, por lo que el expediente quedó atrás ante la sobrecarga de la asistente social que podría haberlo realizado.
"Ante una solicitud de tenencia, el juzgado, cuando no tiene recursos propios, pide un informe al INAU para que haga la visita. Tacuarembó recibió el pedido pero no teníamos la información de que fuera una situación de maltrato. Aparentemente eso no fue jerarquizado antes", dijo Víctor Giorgi, presidente del INAU.
José Pérez, jefe departamental de INAU de Tacuarembó, admitió que el oficio llegó el 15 de mayo. "Pide un informe psicosocial en el hogar donde habitan los menores. Lo íbamos a hacer, pero no con la urgencia que hoy sabemos que tiene el caso", contó.
El viernes pasado el bebé fue llevado muerto al hospital local, y su hermano de dos años fue internado con lesiones en la cara y el cuerpo. El padre de los niños, José Bentancourt, denunció las demoras en la realización de la inspección que había solicitado a través del juzgado de Paso de los Toros.
El pedido no tenía carácter urgente, ni mencionaba denuncias de posibles maltratos que el padre había recibido de parte de los vecinos. En estos casos, la inspección puede demorar un mes y medio, dijo Pérez. La intervención se habría hecho en uno o dos días si hubiera sido una denuncia de maltrato a través de la Línea Azul (0800 - 5050), señaló. "Tenemos una asistente y una psicóloga para todo el departamento, que no sólo atienden los pedidos judiciales, también la Línea Azul, la demanda en puerta, los pedidos de instituciones de enseñanza y los cinco hogares nuestros", explicó el jefe, que trabaja en esa situación desde que to-mó el cargo, hace dos años. Pidió dos cargos más de asistentes sociales, pero todavía no fueron adjudicados.
La Justicia. El padre de los niños podría haber acudido a los juzgados de familia de cualquier punto del país para denunciar los maltratos que recibían sus hijos. Si el juez ve la urgencia del caso también pide un informe de un asistente social con la celeridad que amerita el caso, explicó a El País el ministro del Tribunal de Apelaciones de Familia Ricardo Pérez Manrique.
Por lo general, la Justicia debe solicitar asistencia del INAU para estos casos porque no tiene los profesionales necesarios y mucho menos en el interior del país. "Si la denuncia se hace por la Línea Azul es más rápido, pero a veces la gente no está informada", explicó.
El ministro anunció que en este presupuesto está previsto que haya un psiquiatra y un psicólogo por departamento para todo el Poder Judicial a las órdenes de todos los jueces de familia, penal. "Está en proceso de instrumentarse", informó.
"Déficit en el interior"
"Tenemos un déficit importante de técnicos en el interior, y de presencia institucional en muchas ciudades del país", reconoció el presidente del Instituto del Niño y el Adolescente (INAU), Víctor Giorgi. En Paso de los Toros hay un concurso para un equipo de trabajo y se está coordinando para tener un local. En las sedes departamentales había dos asistentes sociales pero algunos se han jubilado. Informó que están planteando en la Rendición de Cuentas la posibilidad de contratar más profesionales.