[HOY IMPORTA]
Vamos Argentina
Al Cr. Enrique Iglesias se la atribuye una frase (suplemento agropecuario de El País), que es una maravillosa síntesis de lo que ocurre en estos momentos en Argentina. "Hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón -que no se entiende porqué es desarrollado- y la Argentina -que no se entiende porqué es subdesarrollado".
Porque Dios ha sido extremadamente generoso con la hermana República al dotarla de fabulosos recursos naturales y muy amarrete con el pueblo japonés que tiene una isla montañosa y volcánica. Sin embargo, las realidades económicas que hoy en día muestran están proporcionalmente invertidas a sus posibilidades,
Y esto viene al caso por la nueva instancia de diálogo que ha fijado para hoy la presidente argentina con los dirigentes del campo, enfrentados desde hace más de 100 días. Nadie discute la legitimidad del gobierno argentino, pero cuanto más alta es una jerarquía, mayores son sus responsabilidades. El gobierno invoca una presunta disposición a solucionar el conflicto, pero en los hechos no lo ha demostrado. Más bien que los mensajes conciliadores que han surgido del agro, los intentos de acercamiento y la deposición de medidas de lucha, han sido siempre interpretadas como una muestra de debilidad y entonces se redobla la apuesta de intransigencia por parte de alguno de los bigotudos Fernández, por la presidenta elegida por el pueblo o por el presidente no elegido por el pueblo.
La reunión de hoy (con el paro levantado y las rutas liberadas), coincide con el inicio del debate de las retenciones móviles en la Cámara de Diputados. Por necesidad o por virtud, la presidenta resolvió que fuera el Congreso quien decida, pero no le dio mucha libertad de acción. Lo que tampoco significa que el Congreso haya perdido o renunciado a sus facultades constitucionales. Puede actuar como una escribanía y limitarse a refrendar el decreto del Ejecutivo o puede asumir su rol de Poder Legislativo y arbitrar las soluciones que estime convenientes.
Pero ya sea a través del Congreso o de su Presidenta, lo que Argentina necesita son soluciones pacíficas y no enfrentamientos, para mirar con optimismo su futuro y su destino.
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