DIEGO PÉREZ
Mientras la selección estaba en Europa aprontándose para estos partidos por las Eliminatorias, Diego Pérez trabajaba fuerte con la gente de Defensor Sporting -su casa- para recuperarse de la lesión con la cual había llegado desde Mónaco tras las últimas fechas del fútbol francés. Incluso, la buena actuación ante Turquía y Noruega de Sebastián Eguren pusieron un signo de interrogación bien grande en el mediocampo. La pregunta estaba planteada: ¿jugará Eguren o Tabárez mantendrá en el equipo al "Ruso"? El maestro eligió a Pérez y éste fue de los pocos que no defraudó.
Repartiéndose la marca en la mitad de la cancha con Walter Gargano, el "Ruso" fue el mejor uruguayo en una tarde gris.
La parte defensiva la cumplió casi a la perfección. Y, además, le sobró espíritu y entereza para tratar de hacer en ofensiva lo que sus compañeros más "habilidosos" no podían.
Así llegó el córner del que nació la jugada del gol uruguayo. Pérez encontró una pelota en el borde del área y sacudió su derecha, pero la pelota rebotó en un venezolano y se fue afuera. Iban 12 minutos y tras esa jugada llegó el centro y los dos cabezazos en el área que terminaron con el festejo de gol.
Pero la apertura del marcador no le trajo la tranquilidad esperada a Uruguay y en el segundo tiempo la visita lo aprovechó. "Venezuela no nos atacó mucho y tratamos de estar atentos a los posibles contragolpes. Pero lamentablemente recibimos ese gol tras una jugada quieta y el empate nos llevó a cometer un error: entrar en la desesperación de buscar desde todos lados al `Loco` (Abreu)", analizó Pérez saliendo del estadio.
El "Ruso", por momentos, también se sumó al descontrol y erró varios pases. En ocasiones, tuvo que quedarse con la pelota en sus pies porque miraba para los costados y no encontraba a quién pasársela. Pero lo cierto es que puso en la cancha eso que contagia a una tribuna cada vez más fría, que arranca un aliento, un aplauso. A fuerza de tranques y pierna fuerte empujó al equipo hacia adelante en busca del segundo gol, que finalmente no llegó.
"Nos está costando ganar los puntos de local, algo que se sabe es indispensable para una selección que quiere clasificar a un Mundial". El "Ruso" fue claro, adentro y afuera de la cancha.
Pérez es de los que menos elogio gana. Si las cosas salen bien, los méritos se los llevan los delanteros. Pero el "todo terreno" uruguayo siempre cumple.
En defensa: buenos cierres
Se repartió la marca en la mitad de la cancha con Gargano y cumplió una más que aceptable actuación en ese sentido. Hizo varios cierres importantes y generalmente se mostró muy atento.
Temperamento: contagia
Esta selección no se caracteriza por "encender" la tribuna. La hinchada está cada vez más fría, pero el "Ruso" con su pierna fuerte y sus tranques en mitad de cancha trata de contagiar.
En ataque: con criterio
Hubo momentos en los que recibió la pelota e intentó abrirla, pero no encontró con quien jugar. Si bien falló en algunos pases, fue al ataque seguido y metió buenos cambios de frente.