JERUSALÉN AP, EFE Y AFP
Uno o dos hombres armados se infiltraron anoche en un seminario rabínico a la entrada de Jerusalén en la noche y mataron entre siete y ocho personas, según distintas versiones, antes de ser abatidos.
El suceso ocurrió en la "yeshivá`` (seminario rabínico) de Mercaz Harav, en el vecindario Kiryat Moshé de Jerusalén. Es un centro considerado emblemático del movimiento sionista religioso, favorable a la instalación de asentamientos judíos en Cisjordania.
Un grupo hasta ahora desconocido llamado "Mártires de Imad Mughniyeh``, se atribuyó el atentado en un mensaje difundido por el canal de televisión del grupo guerrillero libanés Hezbollah, Al Manar. Imad Mughniyeh es el nombre de un comandante de Hezbollah recientemente asesinado.
"Los Batallones por la Libertad de Jalil, los Mártires de Imad Mughniyeh y de Gaza se hicieron responsables de la operación en Jerusalén``, dice el mensaje transmitido por el canal de televisión Al Manar.
Medios de prensa israelíes dijeron que unas 35 personas resultaron heridas. Un canal de televisión dijo que comandos israelíes mataron a los dos agresores. Se dijo primero que hubo dos atacantes, pero un portavoz del gobierno, Daniel Seaman, dijo luego que sólo hubo uno.
Los infiltrados entraron a la biblioteca de la institución, donde había unas 80 personas, y abrieron fuego, dijeron testigos. "Hay por lo menos siete fallecidos y 10 heridos``, dijo Eli Dein, director del servicio de emergencias israelí.
Pero el Maguen David Adom, el equivalente israelí a la Cruz Roja, señaló que fueron ocho los muertos.
El portavoz policial Shmuel Ben Ruby dijo: "Uno o dos terroristas se infiltraron en el seminario de Mercaz Harav y dispararon a mansalva. Un terrorista murió abatido y al parecer portaba un cinturón de explosivos``. Los alumnos fueron evacuados del lugar.
En Gaza, el grupo Hamas expresó en un comunicado: "Bendecimos la operación (en Jerusalén). No será la última``. En Ciudad Gaza, algunos palestinos salieron a las calles y dispararon fusiles al aire para celebrar.
Desde el comienzo de la Segunda Intifada, a fines de septiembre de 2000, más de 180 personas murieron en atentados en Jerusalén. Sin embargo, esta ciudad israelí no sufría una matanza desde el 22 de febrero de 2004.
Este tiroteo ocurrió el mismo día que milicianos palestinos emboscaron un jeep del ejército israelí que patrullaba la frontera con la Franja de Gaza y después atacaron a una cuadrilla de rescate que llegó al lugar, matando a un soldado e hiriendo a otros tres en un enfrentamiento desde ambos lados de la frontera, de acuerdo con testigos y fuentes militares.
El grupo Jihad Islámica se responsabilizó por la emboscada. Hamas indicó que sus hombres también participaron.
El ataque ocurrió pocos días después de una operación israelí de gran magnitud en la Franja de Gaza, que dejó 130 palestinos muertos, como respuesta al constante lanzamiento de cohetes por parte de insurgentes desde ese territorio.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, condenó desde Cisjordania (la Franja de Gaza está controlado por Hamas) el atentado mortal contra la escuela religiosa. Lo mismo hicieron Estados Unidos y los países de la Unión Europea.
El Consejo de Seguridad de la ONU inició a última hora de ayer una reunión de emergencia sobre Medio Oriente, luego del ataque. Se teme que sea el inicio de una nueva escalada de violencia que vuelva a poner en peligro el frágil proceso de paz que llevan adelante israelíes y palestinos.
El ataque a la "yeshivá" ocurrió un día después que la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, lograra el compromiso de Abbas y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, de reanudar el diálogo.
Gaza nunca estuvo peor
La situación que viven actualmente los palestinos de la Franja de Gaza es la peor desde el inicio de la ocupación israelí, en el año 1967.
Así concluyó un estudio titulado "Una implosión humanitaria" elaborado por ocho importantes ONGs británicas, encabezadas por Amnistía Internacional, Oxfam y Save the Children.
Según el informe, el 80% de la población de 1,5 millones de habitantes (1,1 millones de personas) dependen de la ayuda humanitaria extranjera.
El desempleo alcanza al 40% de la población.
El 95% de las operaciones industriales han sido suspendidas.
Los hospitales sufren restricciones de energía de entre ocho y doce horas por día.
El 50% de los niños y jóvenes palestinos que viven en esa zona experimentan altos grados de trauma psicológico o estrés. Un total de 226 mil niños encuentran imposible o "muy peligroso" ir a la escuela. Aproximadamente dos tercios viven bajo la línea de pobreza.
Las ONGs que redactaron el informe pidieron a Gran Bretaña y a la Unión Europea que "condenen firmemente la prolongación del bloqueo de Gaza y la utilización, por el gobierno israelí, del castigo colectivo, así como las violaciones del derecho humanitario internacional".
La política de aislamiento de Hamas -grupo considerado terrorista por la UE y EE.UU. que controla la Franja desde junio de 2007- "no ha llevado a nada positivo". Por ello, piden que se incluya esta organización en un diálogo político.
"A menos que se termine el bloqueo, será imposible evitar una catástrofe humanitaria", dijo Geoffrey Dennis, uno de los responsables de la ONG Care International.