Cristian Villanueva del Olímpico de Flores se aferró a la malla blanca en la 37° edición de Rutas de América "Gran Premio Movistar". Superó la etapa más difícil que debió afrontar hasta el momento momento. A poco de iniciarse la sexta jornada entre las ciudades de Paysandú, Fray Bentos y Mercedes la bicicleta del pedalista tuvo una pinchadura. Eso provocó el retraso del vanguardista y su chance pareció ponerse en peligro.
Pero el poder notable de reacción de Villanueva y la ayuda de sus compañeros, Daniel Asconeguy y Jorge Bravo, lo impulsaron primero a entreverarse con el segundo grupo y a posteriori decididamente en el pelotón principal que no abandonó hasta el final.
Fue una etapa con muchos cortes. La fuga más espectacular fue la que llevó a cabo Milton Wynants. El sanducero del décimo quinto puesto subió parcialmente al sexto lugar cuando se habían recorrido 127 km. con un promedio de velocidad de 46.970 km. por hora. El Olímpico quiso recuperar el tiempo perdido en días anteriores. Vano fue su intento.
No obstante, su equipo, el Champagnat Sprinter de Durazno tuvo el premio a la constancia colectiva. Pablo Pinto, otro de sus representantes, se adjudicó la etapa en el emocionante embalaje final. Recorrió la distancia de 162,2 km a 46,339 km por hora.
Hoy se realizará la séptima etapa entre Carmelo y San José en un trayecto de 190 km.
GRATITUD. El malla blanca Cristian Villanueva puso énfasis en que sin la ayuda de sus compañeros le hubiese sido imposible salir adelante: "Pinché y no demoró la ayuda de Daniel Asconeguy y Mario Bravo fue un fenómeno por cómo metió para que pudiéramos llegar a definir. Cuando me repuse, comenzó otra carrera. En el embalaje final me sentí bien y sigo primero. No hay nada dicho. Lo que resta de la competencia será tan duro como lo de hoy (ayer)".