Nacional y Peñarol cara a cara

No es un partido más, tanto Pelusso como Matosas así lo planificaron

2008-01-28 00:00:00 500x500

Domingo 25 de noviembre de 2007. Hace sólo dos meses y tres días. Defensor Sporting y Rampla Juniors tienen un mano a mano por el título del Apertura. Nacional marcha sexto, a siete puntos del líder, y Peñarol noveno, a 11.

Faltan tres fechas para terminar el torneo y obviamente ambos están sin chance lógica -aunque los tricolores con posibilidades matemáticas- de alcanzar el título. Es decir, no se juegan nada. Sin embargo, no parece ser así.

El Estadio Centenario hierve. Se colocaron casi 30.000 boletos en la venta previa y desde temprano ya hay gente en las inmediaciones del escenario vitoreando a sus equipos. Los equipos salen a la cancha y los jugadores, al levantar la vista, se quedan incrédulos. Hay más de 50.000 personas. Si alguno de los protagonistas no había caído todavía, allí tomaron conciencia que estaban en un grande. Sólo Nacional y Peñarol son capaces de generar tanta pasión.

¿A qué viene todo esto? A que hoy es noche de clásico y está todo dicho. Circunstancialmente los enfrenta la Copa Ricard, como dentro de cinco días lo hará la Copa Suat. Antes fue este mismo torneo de verano e incluso la Copa Conrad hace algunos años. La historia es siempre la misma. Cuando Peñarol y Nacional se enfrentan la pasión pura por el fútbol se hace piel.

No hay partidos amistosos entre los grandes de Uruguay y mucho menos si lo que se decide es un pasaje a la final. Aunque para los técnicos sea un partido de evaluación, íntimamente tanto ellos como los jugadores saben lo que puede pesar una derrota ante el tradicional rival.

Peñarol goleó a Vaduz 5-2 en el debut, mientras que Nacional apenas pudo empatarle 1-1 en tiempo de descuento al conjunto del principado de Liechtenstein. Por lo tanto, los tricolores están obligados a vencer para clasificar a la final, en tanto el empate le dará el pasaje a la definición a los aurinegros. Ése es uno de los atractivos, pero no el único. Peñarol anuncia una formación alternativa, pues Gustavo Matosas prefirió no exigir de más a los recién llegados que actuaron ante Vaduz y por eso dejará al menos fuera de la oncena inicial a Marcelo Román, Fabián Estoyanoff y Omar Pérez. A ello se le debe sumar que Ruben Olivera está suspendido, Darío Rodríguez viajó a Alemania y Damián Frascarelli apenas entrenó un día, por cuanto tampoco estarán. Sin embargo, la gran atracción será el retorno de Carlos Bueno.

Cómo va a ser recibido el delantero por sus hinchas luego de su problemática marcha del club en 2005, es tan interesante como el verlo nuevamente en acción y nada menos que en un clásico.

Gerardo Pelusso, en tanto, guardó a los titulares tricolores para este encuentro. Peñarol ya dio muestras de su poderío ante Vaduz y Nacional deberá hacerlo hoy, sobre todo porque la "formación B" que colocó ante los europeos fue decepcionante y hasta el técnico criticó la falta de actitud de sus jugadores.

Es noche de clásico. Y chau.

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