KUWAIT | AFP y EFE
El presidente estadounidense, George W. Bush, llegó ayer a Kuwait, su primera parada en la gira por cuatro países árabes del Golfo a los que pedirá apoyo para lograr la paz entre israelíes y palestinos, y para aislar a Irán, al que considera una amenaza.
La llegada de Bush a Kuwait se produce después de su histórica visita a Israel y Cisjordania, y en medio de tensiones crecientes con el gobierno iraní a raíz del reciente incidente naval en el estrecho de Ormuz.
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo ayer que el presidente pretende tratar con sus homólogos árabes "las amenazas que hemos visto en el Golfo, el problema del extremismo, tanto si es extremismo de Al Qaeda y extremismo suní, como si es Irán y sus tentáculos, como Hezbollah y Hamas, que Irán respalda".
El gobierno de Washington pretende fortalecer su alianza con esas naciones como una forma de contrarrestar la influencia de Irán. Un objetivo en los países del Golfo Pérsico es darles garantías de que EE.UU., que tiene bases militares en la zona, seguirá manteniendo su seguridad.
Kuwait sirvió en marzo de 2003 de trampolín a EE.UU. para lanzar su invasión en Irak y derrocar al ex dictador iraquí Saddam Hussein, cuyas fuerzas habían invadido al pequeño vecino en 1990, antes de que el emirato fuera liberado en 1991 por una coalición liderada por Washington.
Unos 15.000 militares norteamericanos están desplegados en Kuwait en la base de Camp Arifjan, una de las mayores bases militares de EE.UU. en la región, donde está previsto que Bush hable hoy a los soldados.
Pero no la tendrá fácil el presidente en la región. Después de Kuwait, Bush viajará a Bahrein -donde miembros de la mayoría chiita dijeron que no es bienvenido-, a los Emiratos Árabes Unidos -uno de los mayores socios comerciales de Irán- y a Arabia Saudita, que ya adelantó que no permitirá que su territorio sea usado para lanzar ofensivas contra Irán.
Bush inició su gira regional el miércoles en Israel, advirtiendo que Irán es una "amenaza para la paz mundial" y por lo tanto no debería permitírsele el desarrollo de conocimientos para fabricar el arma nuclear.
Teherán niega estar detrás del arma nuclear.
Bush ha pedido a los países árabes que "tiendan la mano" a Israel, un paso que considera que "debían haber hecho hace tiempo". También les solicitará que den ayuda económica al gobierno palestino, dirigido por Mahmud Abbas, y que apoyen las negociaciones de un acuerdo de paz que debe culminar en unas fronteras "reconocidas internacionalmente".
Ayer, antes de abandonar suelo israelí, visitó el museo de Jerusalén que rememora la exterminación de seis millones de judíos por los nazis durante la Segunda Guerra. Con la cabeza cubierta con el kipá, Bush paseó por los corredores del museo. "Es un recuerdo sombrío de que existe el mal y envía el mensaje de que cuando nos topamos con él debemos combatirlo", dijo Bush, emocionado.
Prometió regresar en mayo para las celebraciones por los 60 años del Estado de Israel.
AIEA viajó al centro del conflicto
TEHERÁN
El director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, inició ayer una visita a Teherán para obtener aclaraciones sobre el polémico programa nuclear iraní que tan tensas tiene las relaciones entre ese país y Estados Unidos.
El objetivo de este sexto viaje de ElBaradei a Teherán desde 2003 es saber el tipo de programa nuclear que desarrolla el gobierno de Mahmud Ahmadinejad. Irán afirma que su programa es civil, pero varios países, en particular EE.UU., dicen que persigue fines militares.
Washington nunca descartó recurrir a la opción militar para que Teherán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio, como se lo exigen tres resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
El enriquecimiento de uranio permite obtener combustible para una central nuclear pero también la materia prima para una bomba atómica.
La perspectiva de un ataque militar se redujo en diciembre pasado luego de que se conociera públicamente un informe de los servicios de Inteligencia estadounidenses según el cual Irán suspendió en 2003 su programa nuclear militar.
Sin embargo, el incidente ocurrido el domingo entre buques de guerra estadounidenses y lanchas iraníes en el Golfo reavivó el espectro de un conflicto armado.
La AIEA quiere tener más información sobre sus experimentos con plutonio o el uso de centrifugadoras para producir uranio enriquecido. AFP