HENRY SEGURA
Otras dos telenovelas estarán ocupando lugares centrales desde el lunes en diferentes canales. Se sumarán a las dos que hace unos días iniciaron este ciclo de dominio de la ficción, algo bastante insólito para las temporadas veraniegas.
El camino fue iniciado el 1º de enero, cuando Canal 10 estrenó Vidas opuestas, una producción de la Record brasileña que en su país había conseguido arrebatarle en varios episodios el liderazgo a la telenovela de la imbatible Globo. Desde el lunes pasado y a la misma hora, Canal 12 emite Lalola, con Carla Peterson y Luciano Castro, que arrancó de la mejor manera al consagrarse como el programa más visto del día.
Desde el próximo lunes la grilla montevideana de los canales tendrán otros dos títulos. Canal 4 estrenará Bella y Bestia, con Romina Yan y Damián de Santo, que irá de lunes a viernes a las 20 horas. Y Canal 12 reforzará su apuesta a la ficción de largo aliento ubicando a las 19 a Páginas de la vida, nueva producción de la Globo con reparto encabezado por Fernanda Vasconcellos, Marcos Caruso, Thiago Rodríguez y Regina Duarte.
El título anunciado por Montecarlo es toda una novedad. El canal a fines de diciembre había anunciado que el martes 8 estrenaría Aquí no hay quien viva, producción de Telefé que a ojos uruguayos tenía una atracción adicional: la presencia de Daniel Hendler al frente de un elenco que también integran Roberto Carnaghi, Julieta Ortega, Norma Pons, Paula Morales (otra uruguaya) y Jorge Suárez. Pero ayer el departamento de programación del canal decidió postergar el lanzamiento de la telenovela y sustituirla por Bella y bestia que desde esta semana se está viendo en Argentina.
REENCUENTRO. El cambio llega con la marca del Cris Morena Group, dicho esto en más de un sentido. El principal es que la productora y directora general apela nuevamente a la pareja que en 2005 identificó a Amor mío, una tira que funcionó muy bien a nivel de taquilla.
De un lado está su propia hija, Romina Yan, y del otro Damián de Santo. Entre los dos vuelve a entablarse el juego de los opuestos que están muy próximos, tanto que son vecinos y con estructuras familiares geométricamente iguales. Ella es una viuda madre de tres hijos dedicados a la música clásica, mientras que él es un músico bastante bohemio cuyas tres hijas están dedicadas por entero al rock.
La historia arranca de la peor manera, cuando Bella tiene un accidente a partir de un encuentro casual con Benny, lo que le termina truncando su carrera. El espíritu de venganza que alimenta el accionar de Bella empezará a ser doblegado por la atracción que poco a poco siente por su odioso vecino y sus molestas hijas, que alteran la paz de sus hijos casi perfectos.
La música también ofrece su cuota parte para que el acercamiento se vaya produciendo. En determinado momento los protagonistas de la tira se ponen a grabar un disco. Esa vuelta de tuerca del argumento le permite a los productores ofrecer una especie de epílogo en cada capítulo, donde se muestran videoclips en el cual los personajes cantan y bailan temas muy conocidos del rock argentino.
En el entorno de ellos se desarrollan un coro de personajes secundarios, como la empleada doméstica que interpreta Mercedes Funes o el ama de llaves que hace Susana Ortiz. Además, siguiendo un recurso cada vez más empleado en la televisión, sea ficción o no, en cada capítulo habrá invitados especiales.
El reencuentro de Yan y De Santo se produce después que por circunstancias familiares ambos dejaron de trabajar en televisión. Cuando estaban haciendo Amor mío, hace dos años, Yan quedó embarazada y por un problema de pérdidas tuvo que hacer quietud con lo cual el teleteatro vio acortada su duración pese al éxito. En ese ínterin De Santo volvió a Villa Giardino donde con su esposa tienen unas cabañas.
El regreso al trabajo para Yan (diminutivo de Yankelevich) no cambió demasiado el estado de su vida. "Cuando entré a Jugate conmigo fue sólo porque quería estar con mi mamá", recordó a un periodista de Clarín. Fue recién después de aquella experiencia que decidió estudiar teatro. Tras hacer un pequeño papel en Mi cuñado llegó el super éxito de Chiquititas. "Recién ahí me empecé a enganchar. Soy medio un bicho raro. Más allá de que tengo todo para dedicarme de lleno a la actuación, todo el tiempo estoy buscando la salida. Me siento privilegiada porque empecé a trabajar de chica y pude ahorrar gracias a que viví con mis padres hasta grande. Así que cuando me casé invertí toda mi plata en mi casa, soñando con una familia. Yo no viajo, ni me doy grandes lujos: todo lo que hago es para mis hijos. Tal vez me gustaría hacer cine o teatro, pero no soy de las que si no tienen las luces encima se deprimen". Y busca una explicación para esa actitud: "no es que haya sufrido, pero pasé momentos duros en mi infancia por la exposición que tenían mis padres, y no quisiera que a mis hijos les pase lo mismo".
Las primeras reacciones de la prensa argentina sobre Bella y Bestia han coincidido en que el acierto de la fórmula está en la buena química que existe entre sus dos protagonistas. "Desde sus criaturas opuestas, ellos (los actores) se convirtieron en lo más sólido del (primer) envío, que tiene como condimento excluyente la cuota musical", escribía el cronista de Clarín, mientras que en La Nación se califica a los actores como "dos buenos comediantes" aunque limitados por las "gesticulaciones exageradas" e insultos gruesos.
A nivel de rating Bella y Bestia quedó en segundo lugar, detrás de Son de Fierro, que entró en Argentina en sus días finales, incluyendo un toque trágico al anunciar la muerte de uno de los personajes más notorios de la historia liderada por Osvaldo Laport y María Valenzuela.
Historias desde Argentina
El aporte argentino al género este año promete bastante. Canal 13 anunció una segunda temporada de Mujeres de nadie, la continuidad de Patito Feo, 4X4, con Puma Goity y Luisana Lopilato y, sustituyendo a Son de Fierro, Por amor a vos, con Miguel Ángel Rodríguez. Es casi seguro que América sustituya Lalola por El exitoso señor Pels.
La nueva propuesta de Globo marcada por su gran madurez
Los despliegues de producción de la Globo ya son un sello de fábrica, pero no el rasgo más admirable que hay que buscarlo en las propias historias de las cuales parten sus telenovelas. El caso de Páginas de la vida, que desde el lunes se verá por Teledoce, es aún más llamativo.
Parte de una historia de amor que rápidamente tiene un toque trágico. Una joven que estudia arte en Amsterdam queda embarazada y pierde el apoyo de su novio, por lo que decide volver a su país. Un accidente termina con su vida.
Las maniobras de una doctora permiten salvar a sus hijos: nacen Francisco y Clara. Entre los pequeños hay otra diferencia aparte de la sexual, porque Clara es portadora del síndrome de Down. Esa condición determina que el comportamiento de los adultos sea dispar, a veces de manera muy cruel, pero también es capaz de despertar la conciencia, los afectos y la solidaridad de quienes están dispuestos a librar una batalla para que el futuro de los hermanos sea el mejor de los posibles.
Con esa historia de amor escrita por Manoel Carlos y dirigida por Jayme Monjardim, se instaló en Brasil una discusión social sobre la diversidad en la condición humana. De ese revuelo fue gran animador el elenco encabezado por Regina Duarte, Lilia Cabral, Tarcisio Meira, Edson Celulari y José Mayer.