La demora en los vuelos en los aeropuertos de Carrasco y Laguna del Sauce por medidas gremiales tomadas por los controladores de tráfico aéreo provoca trastornos en la operativa de esas estaciones aéreas pero no riesgos para los vuelos.
Esta situación -que se origina en reclamos de equipos, más personal y capacitación-, se mantendrá hasta el lunes, pero ya se anuncia que el viernes 28 habrá un paro total de las actividades de estos trabajadores, lo que podría derivar en una declaratoria de esencialidad por parte del gobierno.
El director de Circulación Aérea de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia), coronel Carlos Acosta, libró ayer una comunicación internacional dirigida a toda la actividad aeronáutica mundial informando que en esos aeropuertos internacionales se están produciendo demoras de 15 minutos por problemas gremiales.
La medida sindical generó ayer demoras en decenas de vuelos hacia y desde esos aeropuertos, registrándose los momentos más críticos entre las 10 y las 14 en Carrasco, y entre las 18 y las 21 en Punta del Este.
En Carrasco la actividad de ayer fue de 42 vuelos en total: 21 arribos y 21 partidas. A Punta del Este llegaron 12 vuelos de línea y 30 vuelos privados.
Según se le comunicó a la Dinacia por parte de los controladores, la situación se va a mantener hasta la hora 0 del lunes, informó Acosta a El País.
Después se decidirá si se normalizan los servicios y se volverá a negociar con las autoridades del Ministerio de Defensa Nacional.
Pero la acentuación de las medidas gremiales que los trabajadores han previsto para el viernes 28 con un paro total de actividades, es una mala señal en los días previos a fin de año.
Los inconvenientes se han visto potenciados porque se trata de días de temporada alta de turismo y también al hecho de que muchos viajeros regresan al país a pasar sus licencias y las fiestas tradicionales en compañía de los familiares.
DE LARGA DATA. Acosta precisó que fuera del dolor de cabeza que producen las demoras no hay otros "riesgos" en la operativa aeronáutica.
En aplicación de las medidas gremiales, los trabajadores permiten sólo un despegue y un arribo cada 15 minutos en los dos aeropuertos internacionales. La medida provocó demoras en los vuelos de las diversas compañías que llegan al país.
El que sostienen los controladores de vuelo con Defensa es un largo conflicto. El gremio reclama desde comienzos de este año por la falta de equipamiento para trabajar. También piden que haya más personal y mejor capacitación para ellos, ya que muchos de los controladores que se encuentran trabajando no cumplen con los requisitos, por ejemplo, de conocimientos del idioma inglés. Los trabajadores pretenden además que la Dinacia deje de depender del Ministerio de Defensa y pase a la órbita del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Como parte de este mismo conflicto, en mayo el Poder Ejecutivo decretó la esencialidad de los servicios que prestan los controladores aéreos en el aeropuerto de Carrasco.
Los controladores aéreos y la Asociación de Funcionarios de la Aviación Civil iban a realizar el 22 de mayo pasado una movilización y paro de 24 horas en apoyo a la Confederación de Funcionarios del Estado (COFE). Pero esa acción debió ser desactivada luego de que el Ministerio de Trabajo, pocas horas antes del paro, resolviera decretar "la esencialidad de todos los servicios", incluidos los que se brindan a los vuelos comerciales.
La medida del gobierno fue tomada a pedido del Ministerio de Defensa.
Este mismo podría ser el camino ahora, en caso de no lograrse un acuerdo con el referido sindicato.