SILVIA PÉREZ
- ¿Cómo volvió al fútbol?
- Jugué tres meses en Durazno. Anteriormente, estuve esperando alguna chance de irme al exterior, pero se demoró un poco y no quería seguir parado. El presidente de Durazno vino a hablar personalmente conmigo. Por suerte pude hacer una pretemporada y jugar. Y me sirvió.
- ¿Piensa seguir en Durazno o espera otra cosa para el futuro?
- Hice una buena pretemporada, jugué siete partidos y anoté cuatro goles. Hablé con el presidente de Durazno y le dije que quiero ver si se me dan la posibilidad de volver a jugar en la A.
- ¿Cuánto tiempo estuvo alejado del fútbol?
- Seis meses o tal vez un poco más. Estuve esperando. Tuve la oportunidad de ir a hacer una pretemporada a Buenos Aires, pero siempre que estuve a punto de irme llegaba a oídos del equipo lo que me había pasado y se me cortaba.
- ¿Lo de la droga?
- Sí, les decían que yo era un excelente jugador, pero mala persona. Estuve a punto de irme a Banfield, pero no salió porque les dijeron que yo andaba caminando mal. Siempre se me cortaba por el mismo tema. Por suerte volví y ahora tengo muchísimas ganas de jugar en la A.
- ¿Cómo terminó su relación con Nacional? Tengo entendido que lo quisieron ayudar.
- No fue tan así. Cuando tuve el problema de la droga, como quien dice, me dieron la espalda. Ningún dirigente vino a hablar conmigo personalmente.
- ¿No era difícil encontrarlo?
- Siempre viví acá. Pero ellos nunca vinieron a preguntarme qué me pasaba o qué problema tenía.
- ¿Martín Lasarte y el doctor Suero tampoco lo apoyaron?
- Martín fue uno de los que me apoyó y Suero habló conmigo, pero los dirigentes nunca.
- ¿No sería que en ese momento usted no estaba listo para recibir ayuda?
- Puede ser, pero siento que no me ayudaron.
- ¿Sigue en contacto con algún compañero de Nacional?
-No, no me quedaron amigos de aquella época.
- Cuando estaba en Nacional, ¿quién lo representaba?
- Fonseca, pero se terminó.
- ¿Justo en el momento de sus problemas?
- Sí. Mucha gente me dio la espalda. Pero ya pasó. Hoy tengo muchas ganas de salir adelante y de ayudar a mi familia, sobre todo a mi hijo.
- Recuerdo que en aquel momento se le juntaron muchas cosas y tuvo que enfrentar varios problemas personales difíciles.
- Sí, primero mi madre se separó y estuvo muy enferma. Después me separé yo de la madre de mi hijo, pero todo eso ya quedó atrás y hoy sólo miro hacia adelante.
- ¿Cómo logró recuperarse? ¿Hizo algún tratamiento?
-No, me recuperé con la ayuda de mi madre y de Soledad, mi nueva señora. La ayuda de ellas dos fue suficiente. Ellas siempre me apoyaron y estuvieron conmigo en las malas. Hoy quiero salir adelante por mi familia, para ayudarlas a ellas y a mi hijo.
- ¿Lo ve a su hijo?
- Sí, tiene siete años, pasó a segundo y por suerte lo veo seguido.
- ¿La gente de Durazno le exigió algún estudio de antidopaje antes de contratarlo?
-No, sólo me abrieron las puertas. Además, yo hace un año, un año y pico, que no consumo. Estoy bien y quiero salir adelante por mi familia. Tengo muchas ganas de volver a jugar en un equipo de Primera para demostrar que estoy bien.
- ¿Hoy no lo representa nadie?
- No.
- ¿Eso lo hace más difícil?
- Sí, es difícil. Pero haciendo las cosas bien y entrenando bien, algo va a aparecer. Tengo fe, estoy seguro que algo me va salir.
- ¿Libra una pelea diaria contra la droga?
-No, ya no. Estoy muy bien. Nunca se puede decir nunca, pero yo no voy a volver a caer. Tomo mis precauciones. No salgo, pero tampoco necesito hacerlo, estoy muy bien con mi señora. Y quiero salir adelante.
- ¿Fue un adicto o un consumidor ocasional?
- Andaba medio perdido, con muchos problemas en la cabeza y no pensaba lo que hacía, pero no fui un adicto.
- Hoy es cada vez más común que los jugadores den positivo de cocaína. ¿Qué les diría para que no pasen por la misma experiencia que usted?
- Lo que pasé no se lo deseo a nadie. Les diría que se cuiden, que hagan las cosas bien. Que no salgan de noche, que se queden en su casa. Porque la noche te lleva a muchas cosas.
- A usted, ¿qué fue lo que lo hizo caer?
- De todo un poco. Los problemas familiares que tuve hicieron que se me cerrara la cabeza.
- Llegar joven a la Primera de Nacional, hacerse conocido y tener buen dinero en el bolsillo, ¿también influyó?
-Puede influir.
- ¿Si lo llaman de un equipo de Primera está dispuesto a hacerse controles antidopaje?
-Sí. Todos los que quieran. Los que sean. Hoy mi sueño sería jugar en Peñarol.
- ¿En Peñarol? ¿Por qué? ¿Por bronca con Nacional?
- No, no es ninguna revancha. Simplemente me gustaría. Es un sueño que tengo de toda la vida. De niño era hincha de Peñarol.
COMIENZOS. Empezó a jugar en la Sagrada Familia a los 4 años. Panizza lo acercó a Nacional donde comenzó en Séptima e hizo todas las juveniles.
TERCERO. Los Silva son cuatro hermanos. Daniel, Valeria, Alberto y Bruno. Aunque no es el menor siempre fue el más mimoso de mamá Estela.
RESIDENCIAL. Cuando no entrena está con su madre en su hogar de ancianos. Es un buen compañero para las viejitas y los viejitos que lo adoran.
Para Lasarte es un jugador de los que no hay
"Alberto Silva es un jugador de esos que no abundan. Casi diría de los que no hay. Un volante mixto que defiende muy bien, ataca, pasa bien la pelota y tiene gol. Tiene una zurda espectacular. Recuerdo en un momento en que pensábamos en un número 10, lo repatriamos desde México donde se había ido. Lamentablemente, con él volvieron sus problemas y no pudo ser. Tratamos de ayudarlo con Carlitos De Lima, con Suero y con Walter Ferreira. Mi señora es psicóloga y le conseguimos un médico que se dedica a esos temas, y un psicólogo, pero fue unas pocas veces y dejó. Estaba inmerso en una situación que no le permitía recibir ayuda. Silva es un pibe espectacular y nadie está libre del problema que tuvo. Le tengo mucho cariño y merece triunfar", dijo Lasarte a Ovación.
Chilavert lo vio y se lo llevó a jugar a México
Cuando aún jugaba en Nacional tuvo la posibilidad de irse a México. Viajó e hizo la pretemporada con un equipo de Segunda, pero los tricolores le ordenaron regresar. "Me llevó José Luis Chilavert. Me vio en un clásico que jugamos en Maldonado, en enero de 2006, y que ganamos con gol de Sebastián Vázquez. Me citó en un hotel y hablamos. Me dijo que le gustaba mucho como jugaba y me ofreció llevarme a Tigres, pero a un equipo de Segunda. Hice la pretemporada con ellos y el equipo me quería, pero me llamó el presidente de Nacional y me dijo que me volviera porque no se iba arreglar lo del equipo mexicano. Regresé y me dieron a préstamo a El Tanque. Entrené allí tres meses, pero no se concretó. Fue después de eso que estuve un buen tiempo sin jugar", relató Silva.