El Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un muy fuerte crecimiento en el tercer trimestre -el mayor en ese período, por lo menos desde 1988- al aumentar 6,2% frente al segundo y casi 10% al compararlo con idéntico lapso del año pasado.
En el acumulado enero-septiembre, la actividad se expandió a una tasa de 6,7%, siempre frente a igual período de 2006.
Ante julio-septiembre del año pasado el PIB creció a una tasa de 9,98%. En tanto, en el segundo trimestre la suba ante el mismo lapso de 2006 se había ubicado en 3,7%.
En el año móvil terminado en septiembre la suba del PIB llegó a 8,4%.
El equipo económico había adelantado la buena performance la semana pasada, cuando con datos preliminares del tercer trimestre, anunció que la economía "no se estaría desacelerando, sino acelerando", por lo que corrigió al alza la previsión de suba del PIB para este año, de 5,25% a 7,25%. La proyección a principios del año era de 4,5%.
Integrantes del equipo económico dijeron a El País que se había subestimado la proyección de crecimiento del PIB debido a los datos del segundo trimestre, los que podían hacer pensar en una desaceleración de la economía.
Indicaron que en el segundo trimestre -previo al nuevo régimen impositivo- se dio una "postergación" de importaciones y otras operaciones debido a su entrada en vigencia.
Los indicadores que tenía el equipo económico antes de la publicación de ayer y que lo llevaron a elevar en dos puntos la estimación del PIB para el año, marcaban que el crecimiento en el tercer trimestre había superado en tres puntos porcentuales las estimaciones previas.
Con más inversiones el PIB potencial podría ser más alto y podría ser más amplia la brecha entre ese valor y la capacidad de producción de la economía, moderando los riesgos de presión en los precios. El PIB potencial es el nivel de producción que se alcanzaría si todos los factores productivos estuvieran siendo utilizados al límite de sus posibilidades.
En el último reporte del Comité de Política Monetaria -previa al anuncio formal de nuevas proyecciones- se dijo que "los riesgos inflacionarios asociados al dinamismo del consumo privado (alentado por el simultáneo crecimiento del empleo y de los ingresos de los hogares) parecen mitigarse, en la medida en que el crecimiento del nivel de actividad se habría acelerado".
El crecimiento desestacionalizado en julio-septiembre, es decir frente al trimestre anterior excluidos los fenómenos zafrales, es el mayor desde por lo menos el primer trimestre de 1988, fecha desde la cual se divulgan datos oficiales.
A su vez, el tercer trimestre fue el decimonoveno consecutivo de crecimiento, lapso en el cual la economía uruguaya tuvo una expansión de 53,7%.
El equipo económico corrigió levemente a la baja los guarismos del primer. Así, en enero-marzo el PIB creció 1,1% (se había anunciado 1,4), y en abril-junio permaneció sin cambios en 0,7%.
Con el alza anual, y el arrastre del año pasado, aún en un escenario de estabilidad en octubre-diciembre, la economía uruguaya ya tiene asegurado un piso de crecimiento para 2007, de 7%. Así se produciría el quinto año consecutivo de alza en el nivel de actividad local: 2003 (+2,2%), 2004 (+11,8%), 2005 (+6,6%), y 2006 (+7%).
analistas. Los economistas consultados por El País coincidieron en que los datos del PIB del tercer fueron "extraordinarios" y destacaron que hay tres sectores que explican el crecimiento de la actividad: transporte y comunicaciones, la industria y el comercio.
El economista de Tea, Deloitte & Touche, Pablo Rosselli dijo a El País que esa firma revisará al alza su proyección de crecimiento para 2007 a 7,2% y para 2008 por encima de 6%. Esperando una variación punta a punta entre el cuatro trimestre de 2007 y el cuarto trimestre de 2008 de entre 3,5% y 4%.
Por su parte, el economista Pablo Moya de la consultora Oikos dijo que el crecimiento de la economía este año será cercano a 6,8%. Señaló que si la actividad no creciera en el último trimestre, el alza del PIB en el año sería de 6,5%.
Para Rosselli hay tres factores que explican la fuerte expansión. Por un lado "la continuidad del dinamismo de transporte y comunicaciones, que tiene un componente estructural en telefonía celular y otro asociado a la actividad agropecuaria como el transporte de carga".
Otro de los factores fue "el mayor dinamismo de la industria manufacturera impulsada por la reapertura de la refinería de Ancap que es significativo" y el tercer factor fue "la expansión del comercio asociada al consumo".
Moya coincide en el dinamismo que sigue mostrando el sector de transporte y comunicaciones y en los "muy buenos datos" de la industria. Señaló que es probable que en el cuarto trimestre "se recupere un poco" el sector agropecuario.
CONSUMO. Rosselli dijo que si bien una suba de la magnitud que tuvo el consumo privado "es sorprendente", había indicadores previos que podían hacer prever un fuerte crecimiento de ese rubro. "Esto no quiere decir que el nivel de crecimiento se mantenga, quizás hubo una contracción en los meses anteriores, previo a la reforma tributaria por un tema de precaución", sostuvo.
Alertó que como el dinamismo de la economía "es muy fuerte", también lo será el crecimiento de la demanda agregada. Las subas de salarios y el crecimiento de la tasa de empleo harán sostenible el nivel de expansión de la demanda interna, lo que puede presionar a los precios si es que el Banco Central no actúa, explicó.
Por su parte, Moya señaló que el crecimiento del consumo privado "tiene que ver claramente con la recuperación de los salarios".