Santiago de Chile - Marco Antonio Pinochet, el hijo menor del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, dijo hoy que le gustaría que su padre fuera recordado también "por lo bueno" que hizo por el país.
"Que no se agrande lo malo, porque siempre se ha tratado de mostrar al mundo lo malo; me gustaría que pasara a la historia con lo bueno también", afirmó Marco Antonio, en declaraciones a la edición electrónica del diario El Mercurio, al cumplirse un año de la muerte del dictador.
Que sea recordado "de una forma más objetiva", añadió y consideró que la imagen negativa de su padre obedece a que "los hechos son muy recientes y la historia tiene que ser vista con mucha más distancia".
La familia y allegados de Pinochet conmemorarán el primer aniversario de su muerte, ocurrida el 10 de diciembre de 2006, con misas y actos recordatorios en Santiago y la finca costera de "Los Boldos", donde están guardadas las cenizas del general.
"Que pase a la historia como el hombre que fue, un hombre sencillo, pero que hizo mucho por Chile, que dedicó su vida a trabajar por Chile y que quería mucho a su país", dijo Marco Antonio Pinochet.
A su juicio, Pinochet dejó a Chile "grandes cosas", entre ellas, "toda la base para que este país siguiera un curso económico de progreso y se pudiera cosechar lo que se está cosechando hoy día".
Además, "hay que considerar que todo el sistema político de hoy día nació en el Gobierno militar", añadió y sostuvo que la Constitución que su padre impuso en 1980, "aunque ha sido modificada en algunos aspectos, las bases esenciales son las mismas".
El régimen de Pinochet es recordado por historiadores y analistas principalmente por la falta de libertades y por las violaciones a los derechos humanos, que significaron la muerte de unos 3.200 chilenos a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 están aún en las listas de detenidos desaparecidos.
Al morir, a los 91 años, Pinochet estaba procesado por violaciones a los derechos humanos y por delitos de corrupción relacionados con la fortuna de más de 26 millones de dólares que amasó en cuentas secretas en el extranjero.
Marco Antonio, que también ha sido imputado en el juicio por las cuentas secretas, dijo que el aniversario de la muerte de su padre le produce nostalgia y que extraña "haber podido seguir almorzando, tomando té, compartiendo con él, me habría gustado tenerlo más tiempo conmigo".
Que en el funeral no se hayan tributado a su padre honores de ex presidente responde, según Marco Antonio, "a una decisión política de sus archienemigos".
"Pero recibió el cariño de tanta gente, que opaca todo lo que trataron de hacerle para que no tuviera un funeral como le correspondía, ver toda esa gente que le fue a dar su último adiós compensa todo lo negativo que trató de hacer el Gobierno", concluyó.
EFE