Ayer por la mañana fue inaugurado oficialmente el nuevo edificio de la empresa Tata Consultancy Services, ubicada en Zona América. Se trata de una construcción que llama la atención por su moderna concepción, por el acierto de sus líneas y volúmenes, proyectado por el Arquitecto Carlos Ponce de León, como la mayor parte del complejo de zona franca. Un enclave que da gusto recorrer por el clima que allí se respira de avanzada, de un Uruguay con futuro, de país integrado al mundo.
Una inversión de 2 millones de dólares, que incluye los elementos indispensables para estar al día y que ya tiene prevista una futura ampliación que albergue a los 400 empleados que se piensan contratar de acuerdo a los planes futuros del negocio.
Y no hay porque no confiar que prontamente esto se haga realidad, si se tiene en cuenta que cuando empezó a operar esta empresa en Uruguay hace 5 años, eran quince personas y en la actualidad llegan casi a las novecientas.
La principal traba para que continúe la creación de empleo que ofrece esta industria de la informática, una actividad hacia la cual los uruguayos deben tender puesto que ya se ha visto las buenas condiciones que tienen para ello, según el Presidente para la región, Gabriel Rozman, no es otra que la escasez de estudiantes de ingeniería de sistemas y de gente capacitada que hay en nuestro medio.
Parece mentira, pero la mayoría de nuestros jóvenes continúan volcándose hacia las carreras tradicionales, a pesar de que ese mercado de trabajo esté mucho más saturado .
Lo otro que es increíble es que el Presidente Vázquez y su comitiva viajen hasta el extremo Oriente en busca de nuevos contactos, inversiones y negocios pero no se haya hecho presente en esta ocasión. Cuando vino especialmente hasta Uruguay, el director ejecutivo de una de las empresas más fuertes del mundo, -el Sr. Vandrevala-, que engloba a 92 compañías en diversas áreas, desde el acero, los automóviles, hasta la hotelería, la tecnología, etc.; que da trabajo a 105 mil personas en el planeta, siendo 5.500 en América Latina.
¿No era ésta una oportunidad para interesarlo en nuevas o mayores inversiones ?