BRUSELAS
El titular de la UEFA, Michel Platini, y el vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, anunciaron la creación de la "policía europea del deporte", proyecto piloto que se pondrá en marca a comienzos de 2008.
La Comisión Europea será la que aportará el presupuesto necesario para la creación de esta policía especial, propuesta avanzada por el propio Platini como un intento para frenar la violencia en el fútbol.
El anunció se realizó en Bruselas, al cierre de una conferencia que se extendió durante dos jornadas bajo el lema "Hacia una estrategia europea conjunta contra la violencia en el deporte".
Frattini expresó su satisfacción y confianza tras "lanzar el primer proyecto piloto para formar agentes especializados en la gestión de grandes competencias deportivas internacionales a comienzos de 2008".
De confirmarse la eficiencia de la policía europea, esta estaría a disposición de las autoridades durante la Eurocopa que se realizará a partir de junio en Austria y Suiza, explicó el funcionario.
Platini, en tanto, no excluyó que la UEFA también aporte fondos a la causa, aunque recordó que "nuestra obligación no es la de asegurar el orden público o controlar los accesos a los estadios".
Entre las facultades de la policía europea estará la de aplicar el derecho de admisión a los fanáticos con antecedentes de violencia en las canchas con un criterio común para todo el continente.
"Esta es una de las medidas concretas que nos reclamaban para frenar la ola de violencia en los estadios y para lograrlo debemos trabajar en equipo", comentó Frattini, quien además es comisionado para la justicia, la libertad y la seguridad europea.
Platini se refirió también a la libre circulación de los futbolistas derivada de la denominada sentencia Bosman y dijo que uno de los efectos colaterales de la misma fue que permitió a los clubes más ricos de Europa no sólo adquirir jugadores de distintos países, sino también futbolistas púberes.
"Creo que los futbolistas no deberían abandonar los clubes en los que se formaron antes de los 18 años. Yo llegué a Italia a los 27 años de edad y tan mal no me fue", explicó.
ANSA