El tribunal que juzgó la matanza terrorista del 11 de marzo de 2004 comenzó hoy con la lectura del fallo final en el que dictaminó que ETA no tiene vinculación con los atentados que se cobraron la vida de 191 personas.
Esta mañana, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, comenzó una lectura resumida del fallo, cuatro meses después de que terminara el juicio contra los 29 acusados, en su mayoría vinculados al entorno de la red terrorista Al Qaeda.
El tribunal estableció que "todo o gran parte de la dinamita" usada en el atentado procedía de la mina Conchita y, aunque no se conoce "con absoluta certeza" la marca comercial ello "no impide llegar a conclusiones judiciales". Esto apunta directamente a la célula islamista conocida como trama asturiana.
Además los jueces descartaron las teorías conspirativas que indicaban que alguien pudo manipular evidencia para incriminar a la célula islamista, y concluyeron que las pruebas estuvieron siempre bajo vigilancia policial.
Esta teoría era auspiciada principalmente por sectores y medios de prensa conservadores, que afirman que la matanza fue preparada por ETA para evitar la victoria del Partido Popular (PP) el 14 de marzo.
Las víctimas serán indeminazadas con cantidades que van de U$S 42.600 a poco más de U$S 2 millones, según ha dictaminado el tribunal.
La sentencia llega tres años y medio después de la explosión de 10 bombas en cuatro trenes de cercanías de Madrid, en plena hora punta y con 10 minutos de intervalo, que sembraron el terror en la capital de España a sólo tres días de las elecciones generales.
El ministerio del Interior ha reforzado las medidas de seguridad, que desde el comienzo del juicio, el pasado 15 de febrero, mantiene activado en el nivel 2 de alerta antiterrorista, que supone una significativa presencia policial en puntos neurálgicos.
La gran expectativa tiene que ver no sólo con el contenido de la sentencia y con el deseo de las familias de que se haga justicia, sino con las lecturas políticas de lo que, a partir de mañana, se convertirá en la versión oficial de la matanza del 11-M.
Además de los tres miembros del tribunal, en la sala estaban los 29 acusados que se sientan en el banquillo, 18 de los cuáles, al estar encarcelados, se ubicarán en la sala de cristal blindado.
No estará el presunto ideólogo de los atentados Rabei Osman El Sayed "Mohamed El Egipcio", que seguirá la lectura a través de videoconferencia desde Italia, país en el que cumple condena por integración en organización terrorista.
En base a EFE y El País de Madrid