Las grandes estrellas le dan las espaldas a la taquilla de los cines

Reveses. Jolie y Kidman pierden dinero y Pitt apenas recupera inversión

Las cifras en la taquilla cinematográfica internacional insisten: se está viviendo una temporada en la que las estrellas han perdido su poder de convocatoria de público.

El lunes se confirmaba que una película con desconocidos, Saw IV, sobre asesino enigmático capaz de accionar de la manera más macabra, lideraba la taquilla de los cines en Estados Unidos y Canadá. Dejaba en segundo lugar a la comedia Dan in real life, con Steve Carell y Juliette Binoche. Llamativamente, los anónimos vampiros que acosan a Josh Hartnett en 30 días de noche, que una semana antes ocupaban el primer lugar, mantuvieron la tercera posición. Recién en la sexta ubicación apareció George Clooney con la muy elogiada Michael Clayton.

No es un problema de Clooney. Esa incómoda situación de segundones ya la habían tenido que soportar Brad Pitt, Angelina Jolie y Nicole Kidman, entre otros. Lo que estaría alimentando la sospecha de que no es nada recomendable organizar producciones en torno a las estrellas. En The Sunday Times se sintetizaba las dimensiones del fenómeno, al afirmar que "de los quince estrenos más exitosos del año, solamente uno fue protagonizado por una luminaria de alto nivel".

Para el editor del prestigioso Variety la situación descripta "es el nuevo punto de referencia para predecir el desempeño en la taquilla". Peter Bart certificaba además que "si una estrella lidera el elenco, los pronósticos bajan de categoría".

¿Se están destruyendo los clubes de artistas millonarios, en los que los salarios descomunales eran el primer elemento publicitario para el film? Si bien la pregunta no tiene todavía una respuesta contundente, la tendencia presente le quita importancia al factor estrella. Es un anacronismo pensar que Angelina Jolie pueda estar entre los artistas mejor pagos del mundo cuando su última película, A mighty heart, producida por su esposo, solamente recaudó seis millones de dólares en los Estados Unidos.

Según el Sunday Times, el presidente de producción de Warner Bros., Jeff Robinov, habría dicho que no haría más películas con mujeres como protagonistas. La reacción, que después desmintió, había sobrevenido por los resultados que consiguió con Jodie Foster al frente de Valiente, golpeando en el agujero que Nicole Kidman dejó con Invasores, que había costado 80 millones de dólares y recaudó 15.

Pero no es un problema de género. El mismo Pitt se puso al frente de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, que costó 30 millones de dólares y que está dando una ganancia insignificante para las proporciones y expectativas de Hollywood: poco más de dos millones de dólares. También fue bastante en falso la salida al Lejano Oeste por parte de Russell Crowe con 3.10 a Yuma, que apenas recuperó los 53 millones de dólares que gastó.

Las especulaciones en torno a los por qué de la situación presente son varias. Hay quienes ven en las actividades socio-políticas de las estrellas una de las causales, junto a la proliferación de películas sobre las guerras en Irak y Afganistán. El Variety sostiene que "desde los días de las listas negras que la política no estaba tan presente en Hollywood". Esto equivale a remontarse a 1960, cuando con Espartaco volvía a la luz pública el escritor Dalton Trumbo, uno de los perseguidos del maccarthysmo que había tenido que utilizar seudónimos para sobrevivir, condición en la cual ganó un paradojal Oscar.

Pero también hay quienes piensan que lo que está ocurriendo es una vuelta a los perfiles más creativos del cine.

LA EXCEPCIÓN ES TRAVOLTA

De acuerdo al relevo de números hecho por The Sunday Times, la única excepción en la lista de fracasos se llama John Travolta. Aunque la experiencia uruguaya no es ilustrativa de lo ocurrido, el actor tuvo un desempeño singular al realizar sus dos últimos estrenos: "Rebeldes con causa" y "Hairspray".

La primera es la única de las quince producciones más exitosas de la temporada cuyo elenco es encabezado por lo que se puede considerar una estrella. La otra se transformó en el segundo musical que mayor dinero obtuvo en el cine, después de otro protagonizado por Travolta: "Grease".

Lo increíble es que Travolta llega a esas dos películas luego de vivir varios intentos de éxito que quedaban muy por debajo de las expectativas de sus productores e inversores. Venía de hacer de bombero en el rutinario heroísmo de "Brigada 49" y de filmar la parodia "Tómalo con calma", donde repartía el fracaso con las otras luminarias que lo acompañaban en el elenco: Uma Thurman, Vince Vaughn y Danny De Vito.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar