RENZO ROSSELLO
Una incógnita. La presidencia de Cristina Fernández de Kirchner no permite abrigar esperanzas de grandes cambios respecto de la relación con Uruguay. Los expertos son cautos y creen que la nueva mandataria aligerará en algo las tensiones.
El triunfo de la candidata oficial supondrá una continuidad en la política exterior argentina y, en particular, en su relación bilateral con Uruguay. En esto parecen coincidir la mayoría de los expertos consultados, politólogos y economistas que dieron sus primeras impresiones.
Un primer gesto de distensión partió del propio presidente Tabaré Vázquez, que apenas enterado del triunfo llamó a Cristina Fernández. "El diálogo fue breve, pero muy cordial", indicaron fuentes del gobierno. Aunque no lo mencionó en el contacto telefónico, Vázquez ya definió que asistirá a la asunción presidencial el próximo 10 de diciembre.
Por otra parte, tanto fuentes diplomáticas como de gobierno, coinciden en que es muy posible que durante la Cumbre Iberoamericana en Chile, el presidente uruguayo y la presidenta electa mantengan su primer contacto bilateral.
"Existen razones fundadas para pensar que va a existir continuidad, por razones obvias de relación de un gobierno con el otro", apuntó el economista Marcel Vaillant, catedrático de la Facultad de Ciencias Sociales y experto en negociaciones internacionales. "La continuidad de las líneas implica una relación difícil, complicada, entre Argentina y Uruguay", observa Vaillant.
De todas formas, el investigador académico consideró que el mandato de Cristina Fernández de Kirchner pueda ser útil para "administrar" mejor los conflictos bilaterales.
El politólogo César Aguiar, en cambio, prefirió no hacer pronósticos. "Es muy poco lo que conocemos todavía", señala. En cuanto a los resultados electorales, empero, observó que Cristina Kirchner "no ganó arrasando, como se esperaba, y lo que quedó constituido es un liderazgo de la oposición". Precisamente, en relación con la ubicación en votos de la candidata opositora Elisa Carrió, Aguiar observó el germen de una polarización política. "El sistema político argentino tiene ahora una chance de avanzar hacia un bipartidismo, y eso es bueno", dice Aguiar.
La continuidad política en Argentina se expresará en su política exterior. Otros analistas de relaciones regionales señalaron que esto no cambiará, aunque sí entiende que habrá una salida para el conflicto que enfrenta a los dos países del Plata. De todas formas, acotaron, la nueva presidenta de los argentinos deberá hacer frente a un complejo panorama interno. La inflación "reprimida", la compleja situación fiscal y el acusado déficit en materia de disponibilidad energética, así como la creciente demanda social serán los trazos definitorios del cuadro para los primeros meses de gobierno. "El colchón fiscal que dejó el ex ministro de Economía (Roberto) Lavagna se agota", apuntó un especialista consultado. El equilibrio de las cuentas dependerá exclusivamente de la recaudación de impuestos, en particular los aplicados sobre la soja y los que gravan cheques y depósitos bancarios.
En contraste con ello, Argentina presenta un panorama de crecimiento "favorable". Ello puede derivar en un efecto positivo para el intercambio comercial entre Uruguay y Argentina, aunque ello quede librado a la resolución del conflicto. En tal sentido, el economista Marcel Vaillant atribuyó más importancia al papel del Mercosur y, en ese marco, a un "sinceramiento" de las relaciones comerciales. "Quizá lo más alentador que pueda esperarse, pero esto tiene que ver más con Brasil y Argentina, con los países del Mercosur, es que este tipo de conflictos bilaterales puedan resolverse y encauzarse de la mejor manera", apunta.
En el ámbito oficial uruguayo el triunfo electoral, aunque esperado, es visto con cautela. El canciller Reinaldo Gargano se mostró confiado en avanzar hacia una resolución del conflicto. "No pierdo la esperanza. Tampoco hago juicio de valor acerca de si cambian o no los roles. Quiero que haya espacio para el diálogo y para un acuerdo que termine con el diferendo", declaró ayer Gargano.
Algunos aspectos de la relación bilateral, como es el caso del renglón turístico, se encadenan directamente con la salida al diferendo. La persistencia del bloqueo de los puentes internacionales ha golpeado, precisamente, en esta actividad cuya dependencia del público argentino ha sido tradicional.
De todas formas, Vaillant observa que en caso de destrabarse el conflicto sería posible aproximar más las posiciones de los países del Plata en cuanto a las relaciones comerciales extrarregionales. "Si se superara el conflicto, lo que uno podría esperar es que esto redundara en un poco más de armonía en otros frentes de negociación", concluye el economista.
A pocas horas del triunfo electoral de Cristina Fernández de Kirchner, las preguntas persisten. Las incógnitas comenzarán a develarse a partir del próximo 10 de diciembre.
Acuerdo entre las nuevas prioridades
BUENOS AIRES | F. NOLÉ
Cristina Fernández de Kirchner buscará un acuerdo con Uruguay en forma definitiva. Así lo indicaron a El País fuentes gubernamentales consultadas, que aseguraron que hace pocos días la presidenta electa habría sostenido a sus principales asesores que se debían normalizar absolutamente las relaciones con Uruguay y superar el diferendo.
La futura presidenta de los argentinos daría prioridad a este tema y en su entorno se maneja que su primer viaje como mandataria sería, precisamente, a Montevideo. Los informantes indicaron que este tema fue analizado en los últimos días por parte de Cristina Fernández, su esposo el presidente Néstor Kirchner y el jefe de gabinete, Alberto Fernández. La cumbre del Mercosur sería el marco propicio para este encuentro.
"Dejen de pensar como isla"
Alberto Fernández regañó a los votantes de la capital federal
Alberto Fernández, jefe de gabinete del gobierno argentino, regañó a los votantes de la capital federal por no haber seguido la tendencia general de voto que consagró a Cristina Fernández como próxima presidenta. "Dejen de votar y pensar como una isla", dijo. En la capital, segundo distrito electoral del país, la candidata más votada fue Elisa Carrió, de la Coalición Cívica. "El otro día me causó alguna gracia esta idea de que los mayores soberbios del país estaban reclamándole a Cristina su condición de soberbia". En las elecciones para jefe de gobierno de la capital también increpó a los porteños por haber dado su voto al opositor Mauricio Macri. EFE