KARACHI, Pakistán - Dos explosiones sacudieron la zona por la que se movilizaba la ex primera ministra Benazir Bhutto a su regreso al país desde el exilio. El atentado mató al menos a 126 personas y dejó a unos 300 heridos, indicaron funcionarios de salud.
Ni Bhutto ni la comitiva que viajaba con ella en el camión sufrieron lesiones, dijo el agente policial Hasib Beg.
Un fotógrafo de la AP en el lugar dijo que vio a entre 50 y 60 personas muertas o gravemente heridas. Dijo que algunos de los cadáveres habían sido desmembrados.
Una pequeña explosión inicial fue seguida por una enorme detonación a unos metros del camión que transportaba a Bhutto durante una procesión a través de Karachi. La explosión destruyó los cristales del vehículo.
Imágenes del lugar mostraban cuerpos esparcidos por la carretera, algunos moviéndose y otros inertes. Varias motocicletas estaban de costado sobre el piso y las llamas ardían en el centro de la calle tras las explosiones.
Docenas de personas corrían para alejarse de las llamas.
l ministro de Interior paquistaní, Aftab Ahmed Khan Sherpao, dijo al canal ARY que las fuerzas de seguridad encontraron entre los restos de las explosiones los restos mutilados de al menos un terrorista suicida.
Según el ministro, los dispositivos inhibidores de frecuencia del vehículo en el que viajaba Bhutto no sirvieron de nada ya que las explosiones no se realizaron por control remoto sino que se trató de un atentado suicida.
Bhutto, que se encontraba en ese momento descansando en la parte inferior blindada del vehículo, no sufrió ningún daño y ha sido trasladada a su residencia de Karachi, la Bilawal House.
El camión-caravana que la transportaba quedó sin embargo parcialmente dañado y decenas de restos humanos se podían observar tras las explosiones alrededor del mismo.
La mayoría de los muertos son gente que se encontraba en los arcenes dando la bienvenida a la ex primera ministra y agentes de seguridad que custodiaban la comitiva
Entre los muertos se encuentran dos cámaras de canales de televisión paquistaníes.
La llegada de Bhutto a Karachi, tras ocho años de exilio, fue acogida por más de 150.000 personas que la vitorearon. Un fuerte dispositivo de seguridad rodeaba su vehículo.
Bhutto aterrizó en Pakistán para volver al primer plano de la política. A la política se le escaparon las lágrimas cuando descendió de un avión comercial que despegó de Dubai, Emiratos Arabes Unidos.
Cuando una reportera de The Associated Press le preguntó cómo se sentía de encontrarse nuevamente en su país, Bhutto, tocada con un velo blanco y con un rosario musulmán en la mano derecha, dijo sentirse ``bien, muy bien´´.
Los miembros del Partido Popular de Pakistán, de Bhutto, que viajaban en el avión aplaudieron y lanzaron exclamaciones de alegría cuando las llantas del aparato tocaron la pista.
Bhutto, que huyó de Pakistán entre acusaciones de corrupción en 1999, decidió repatriarse en un momento de particular incertidumbre en la política turbulenta del país.
Con miras a las elecciones parlamentarias de enero, Bhutto espera realizar una campaña proselitista para llegar por tercera ocasión al cargo de primer ministro, posiblemente en alianza con el presidente Pervez Musharraf, que tiene el apoyo de Estados Unidos.
Bhutto negoció su regreso con el general Musharraf, que subió al poder mediante un golpe de estado cuando derrocó al entonces primer ministro Nawaz Sharif en 1999. Nawaz fue rápidamente deportado cuando intentó regresar a Pakistán el mes pasado.
En base a AP y EFE