Padres de Maddie volvieron a Gran Bretaña y se declaran inocentes

Sospechosos. Policía mantiene acusación, pero dejó que se fueran del país

2007-09-10 00:00:00 300x300

LONDRES EFE, AFP Y AP

Kate y Gerry McCann, declarados sospechosos de la desaparición de su hija Madeleine en Portugal, salieron del país rumbo a su casa en Gran Bretaña donde prepararán la defensa y declararon su "total inocencia" en el caso.

Pero el regreso de los padres de Madeleine al Reino Unido, en condiciones propias de una pareja "vip" más que de sospechosos de un crimen, sumió la investigación en un ambigüedad.

Kate y Gerry McCann, que la policía portuguesa considera relacionados con la muerte accidental y el ocultamiento del cadáver de su hija, negaron las acusaciones y aseguraron haber abandonado Portugal con el consentimiento policial.

La policía portuguesa los declaró sospechosos el viernes, pero no confiscó sus pasaportes o restringió sus movimientos, ni presentó cargos.

"Pese a que hay mucho que queremos contar, no podemos hacerlo y lo único que podemos decir es: nosotros no tomamos parte en la desaparición de nuestra amada hija Madeleine", dijo Gerry McCann en una escueta declaración que leyó a su llegada a Inglaterra. Él y su esposa sostenían en brazos a sus dos hijos mellizos de dos años. "Queremos que nuestros hijos vuelvan a tener una vida normal", añadió el padre como motivo del regreso.

La madre de Madeleine declaró el jueves pasado durante 11 horas y otras cinco el viernes y, al igual que su esposo, ambos quedaron bajo sospecha de asesinato accidental y ocultamiento del cadáver, según la policía portuguesa.

GIRO. El caso tuvo un giro dramático la semana pasada, luego que nuevos exámenes forenses indicaron que había rastros de sangre en la valija del vehículo que alquiló la familia McCann y en otras pertenencias de la madre. El matrimonio, ambos médicos, rechazaron la imputación porque alquilaron el auto 25 días después de la desaparición, el 3 de mayo. Philomena McCann, hermana de Gerry McCann, dijo que la policía ofreció a la madre de Madeleine un acuerdo para que "confesase haber matado accidentalmente a Madeleine, ofreciéndole un arreglo por medio de su abogado: `Si usted dice que la mató accidentalmente y luego escondió y se deshizo del cadáver, entonces podemos garantizarle dos años de cárcel```, dijo.

En Portugal, la policía sigue investigando para "encontrar el cuerpo", pues ya dan como un hecho el fallecimiento.

Por primera vez desde la desaparición de Madeleine, los McCann dejaron ayer la casa alquilada en Praia de la Luz.

Al salir, la pareja fue seguida por cientos de periodistas portugueses, que fueron evitados por la familia. Los medios lusos, que hacen eco de las acusaciones policiales, han recibido duras críticas de sus pares británicos, afines a los padres.

Los McCann organizaron una campaña internacional para buscar a la pequeña y recaudaron 1,4 millones de euros.

"Es desgarrador volver al Reino Unido sin Madeleine, pero no abandonamos nuestra búsqueda", leyó Gerry McCann.

La desaparición más mediática

Cientos de niños desaparecen en el mundo pero pocos tienen la repercusión mediática que ha tenido la pequeña Madeleine. La campaña para encontrar a la niña de ojos azules dio la vuelta al mundo.

Los McCann cuentan con un equipo de asesores profesionales que han conseguido que fueran recibidos incluso por el Papa. Una funcionaria de la Cancillería británica, una antigua periodista de BBC y una miembro del Partido Liberal asesoran a la familia. Figuras como David Beckham, Ronaldo, J. K Rowling y primer ministro británico, Gordon Brown han puesto su granito de arena. EL PAIS DE MADRID

Las cifras

1,4 Millones de euros fue la suma de donaciones que recibió la familia McCann para la búsqueda de su hija, Madeleine. Desapareció en Portugal el 3 de mayo.

LA "PRUEBA" del vuelco

Madeleine McCann, de 4 años, desapareció en la noche del 3 de mayo en el balneario portugués Praia da Luz (sur). Según la versión de los padres, ella dormía junto a sus hermanos mellizos de dos años, cuando desapareció. Los padres habían salido a cenar.

La hipótesis del secuestro se cae al no hallar pruebas contra el único sospechoso, Robert Murat y la policía cambia de orientación la semana pasada y habla de muerte accidental de la pequeña, imputada a su madre, Kate McCann.

Con la investigación paralizada, Gran Bretaña envía una pareja de perros entrenados para dar con restos de sangre. Los animales encuentran rastros en la valija del auto alquilado por los McCann, así como en pertenencias de Kate.

Las muestras fueron enviadas a analizar a Gran Bretaña y el resultado llegó el miércoles. La Policía portuguesa no lo ha divulgado, aunque los medios portugueses dijeron que los restos pertenecen a la niña y a Kate.

Oficialmente, el portavoz de la Policía lusa, Olegario Sosa, se limitó a decir que están "muy satisfechos" con los análisis y que posiblemente llevarían a tomar "nuevas medidas" en el caso.

El diario portugués "Público" dijo que las investigaciones no se limitaban a la familia McCann, sino también a su círculo de amistades, algunos de los cuales vacacionaban con la familia en Praia da Luz.

Los medios británicos, por su parte, han tildado de "ridícula" la acusación hacia los padres y fustigaron duramente a la Policía portuguesa.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar