La huella que la Madre Teresa dejó en Uruguay

Hace 20 años que las "Misioneras de la Caridad" se instalaron en Uruguay para continuar la obra de la Madre Teresa de Calcuta y así obedecer el mandato de la religiosa, de cuya muerte se cumplen 10 años hoy.

Como en las calles de Calcuta, en Uruguay la obra brinda asistencia a "los más pobres de los pobres" desde tres hogares. Uno, ubicado en la ciudad de Las Piedras donde residen en forma permanente 130 enfermos psiquiátricos de todas las edades, a los que se les brinda vivienda, alimentación, vestimenta, atención médica y todo lo necesario para subsistir. El segundo, está en el barrio Borro de Montevideo donde se atiende un merendero de 200 niños a los que se les da desayuno, merienda y apoyo escolar, y a 30 ancianos que residen en el lugar. El tercero de esos hogares funciona en la ciudad de Florida como el primer centro de atención y residencia gratuita para enfermos de Sida en Uruguay, también como merendero para 200 niños que viven en las inmediaciones.

La Hermana María José, encargada del hogar que funciona en el barrio Borro, dijo a El País que las religiosas que trabajan por el mundo, ingresaron a la congregación fundada en India, siendo muy jóvenes. "Para amar a Jesús nosotros dejamos todo y salimos de la India. La Madre Teresa nos mandó a nosotras a trabajar afuera de ese país".

La Hermana María José, nació en el sur de la India, y tenía apenas 17 años cuando entró como novicia en la congregación. Hace 22 años que tomó sus votos perpetuos. Ha trabajado como misionera en Argentina, Roma, Brasil, Chile y Paraguay antes de venir a Uruguay, un año atrás. Y si bien habla un español fluido, entre las misioneras generalmente se entienden en inglés, el idioma oficial de la congregación.

Ella explica que las misioneras de la congregación no tienen un tiempo determinado para estar en cada país, sino que cambian de acuerdo a las necesidades de cada comunidad, pero una superiora está tres años en cada lugar.

BAJO PERFIL. La conmemoración del fallecimiento de la Madre Teresa sirvió como excusa para poder tomar un par de fotos a la Hermana María José quien, en reiterados momentos de la nota, recordaba que no acostumbran promocionar las actividades de la congregación.

- ¿Conoció a la Madre Teresa?

- Cuando yo era novicia estaba en la casa con la Madre. Ella siempre nos hablaba...

- ¿Qué recuerda de ella?

- Era una persona muy sencilla, muy humilde que le tenía mucho amor a Jesús. Para ella la persona que ama a Jesús lo ve en todas las personas. Ella nos hizo ver que lo más importante es la oración. Sin oración no se puede hacer nada.

-¿Cómo la celebran hoy?

Murió a los 87 años. Por eso durante 87 días hicimos oraciones y sacrificios para celebrar este día. Llevamos la cena a personas que duermen en la calle y les hicimos sobres de dormir en memoria de la Madre. También rezamos novenas durante nueve días y mañana celebraremos misa a las 10 de la mañana.

Camino a los altares

Tras el proceso de beatificación más rápido de la historia que duró sólo cuatro años, la Madre Teresa de Calcuta fue beatificada en octubre de 2003. Fue el Papa Juan Pablo II, quien consideraba a la premio Nobel de la paz de 1979 como "una de las más grandes misioneras del siglo XX", quien quiso un proceso tan rápido. El Santo Padre admiraba a la religiosa de Calcuta y deseaba que fuera directamente canonizada y proclamada Santa, sin pasar por la etapa de beatificación, pero el Colegio Sagrado de los Cardenales se lo desaconsejó. Su proceso de beatificación culminó con una ceremonia en la plaza de San Pedro en la que al Papa Juan Pablo II, sumamente conmovido, se le quebró la voz por primera vez en su pontificado y fue incapaz de leer la homilía. Ahora se está a la espera de su canonización. Según la religiosa relata en el libro "Madre Teresa: Ven sé mi luz", ella vio la cara de Jesús y decidió entregarse totalmente a Cristo, ya que en ese rostro encontró reflejados a los desheredados del mundo.

Perfil

Nombre: Hermana María José

Nació en: Sur de la India

Edad: Se negó a decirla

Otros datos: Trabajó como misionera en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay

"Dios me llamó"

A los 17 años, la Hermana María José era una estudiante que vivía en la India, y sintió el llamado de Dios y una fuerte voluntad de trabajar para ayudar a los pobres. "Dios me llamó", sostiene. Así ingresó en la congregación de la Madre Teresa y 10 años después recibió los votos perpetuos. Sobre si es necesario tener mucha fortaleza para realizar su trabajo, la Hermana responde: "Dios y su amor nos ayuda a hacerlo. Nosotros tenemos misa todos los días y casi cinco horas de oración al Santísimo. Sin eso no podríamos trabajar. Tenemos niños y ancianos abandonados, enfermos de Sida, leprosos. No miramos su religión, trabajamos con todos porque son todos iguales", afirmó.

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