BUENOS AIRES - El cantante y compositor uruguayo Daniel Vigletti sostuvo que la "falta de memoria resulta alarmante" en las sociedades rioplatenses y criticó que la televisión de Buenos Aires "nos infiltra con productos muy negativos y mediocres".
Viglietti visitó Buenos Aires para presentar "Desalambrando", un libro de conversaciones con su compatriota Mario Benedetti, que incluye las letras de sus canciones y un listado completo de su discografía.
El compositor, en diálogo con ANSA, expresó su apoyo al gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez con la esperanza de que "la izquierda no se corra al centro" como ocurrió con otras experiencias similares en América Latina y el mundo.
"No siento nostalgia por los gobiernos anteriores" uruguayos, afirmó Viglietti, subrayando que "tengo los tímpanos, los ojos y los oídos abiertos, sin practicar ningún fenómeno apologético" con el gobierno del presidente Vázquez.
El cantante uruguayo sostuvo que "la falta de memoria resulta alarmante" al cuestionar la escasa difusión periodística del acto recordatorio del 35 aniversario del fusilamiento de presos políticos en Argentina conocido como "La Masacre de Trelew", en el que participó como invitado especial.
Viglietti integra la comisión multisectorial uruguaya que ha lanzado una campaña de firmas contra la denominada Ley de Caducidad, que le concedió la amnistía a los represores de la dictadura uruguaya.
"Se trata de una ley funesta", afirmó Viglietti sobre esa norma dictada por los militares antes de abandonar el gobierno y consideró que "si bien se han dado pasos importantes" en materia de derechos humanos en su país, "nos falta una larga caminata".
Viglietti resaltó que la prisión domiciliaria del ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry (por razones de edad) "no es lo deseable, pero por lo menos está fuera de circulación".
"Nunca me sentí un cantor de protesta, como nadie dice que es un poeta de protesta", afirmó Viglietti, cuando se le recordó que fue un referente de los exiliados argentinos y uruguayos durante la década del 70.
"En 1974, cuando ya estaba exiliado en Francia, trabajaba para vivir y trabajaba al mismo tiempo por los presos en las cárceles sudamericanas, cuando Beatriz Allende -hija del depuesto y asesinado presidente Salvador Allende- me invitó a un concierto de homenaje a su padre en el Lincoln Center de Nueva York", rememoró.
"Esa fue mi primera llegada a escenarios de Estados Unidos y unos días después estaba cantando ´A desalambrar´ frente a la estatua de Artigas en Washington rodeado de policías", comentó Viglietti sobre aquella experiencia en "el imperio".
Otro homenaje, a Soledad Barret, joven militante contra la dictadura paraguaya, asesinada durante su exilio en Recife, Brasil, permitió que Marío Benedetti y Viglietti se vincularan artísticamente durante el exilio.
"La idea del recital ´A Dos Voces´ surgió en México, cuando cotejamos con Mario su poema dedicado a Soledad Barret con mi canción (también de homenaje a la combatiente paraguaya)", recordó Viglietti.
En Montevideo, Viglietti participa del proyecto TV Ciudad, que propone una opción cultural y artística diferente, pese a la difícil competencia con los medios de comunicación masivos.
"Ustedes nos infiltran como productos muy negativos y mediocres" de la televisión argentina, se quejó Viglietti, comparando que "por lo menos si nos infiltraran con poetas como Juan Gelman sería diferente".
Lejos de rendirse, Viglietti comentó que los medios de difusión alternativos "vamos rompiendo algunos eslabones y estamos avanzando en una circulación democrática de país a país, pero no alcanza".
Viglietti desde hace un lustro también tiene un programa semanal, los sábados por la tarde, en Radio Nacional de Argentina.
ANSA