Bengoa dijo que las pérdidas "no son como se dice"

El titular de la Dirección de Casinos del Estado, Juan Carlos Bengoa, delcaró hoy en el Departamento de Delitos Económicos de la Jefatura de Montevideo, por las pérdidas económicas que sufieron los casinos municipales de la capital durante su gestión, la cual se desarrolló antes de ocupar el presente cargo.

Ante la pregunta de la prensa respecto a lo declarado, Bengoa sonrió y dijo que no había declarado "nada". Luego agregó que las pérdidas de los casinos municipales durante su gestión no fueron como se dicen, y que todo este es un tema que el aclarará "más adelante".

Por otro lado, estaba previsto que el diputado blanco Jorge Gandini denunciara hoy a las 14 horas ante el presidente de la Cámara de Representantes, Enrique Pintado, la existencia de "una red de corrupción en los juegos de azar" y pedir la conformación de una comisión preinvestigadora que decida si se investiga o no las actuales actividades de la dependencia del Ministerio de Economía que dirige Bengoa, cuya gestión en los casinos municipales analiza la jueza penal Fanny Canessa.

Un nivel menor de ingresos en los 30 casinos del Estado, decisiones administrativas "en evidente beneficio de un particular incumplidor" y "discrecionalidad" de Bengoa, son algunos de los elementos que maneja Gandini.

La denuncia que presenta, a la que accedió El País, también apunta al director de Loterías y Quinielas y ex asesor de Bengoa, Luis Orestes González.

Gandini expresa en el texto que entregará a Pintado que se detectó una "abrupta caída de la recaudación" en las salas de juego estatales. "Según datos oficiales, en el año 2006 la Dirección General de Casinos tuvo ingresos netos por $ 70 millones menos que en 2004 y por $ 369 millones menos que en 2005, siempre a valores actualizados", dice Gandini.

La solicitud de investigar el desempeño de Bengoa también se fundamenta en que el 26 de julio de 2006 firmó la rescisión por mutuo consentimiento del contrato con el Hotel Quiroga de Salto (Rondilcor S.A.) "en clara contravención a los términos del contrato y la normativa vigente, contra la opinión de los servicios jurídicos, sin intervención del Tribunal de Cuentas y en evidente beneficio del particular incumplidor".

El propietario de dicho hotel acordó con Bengoa el pago de U$S 31.000 y dejar sin efecto una deuda de U$S 2 millones por incumplimientos, multas, ejecución de garantías de fiel cumplimiento y devolución de cobros indebidos.

Gandini también cuestiona a Bengoa por haber extendido reiteradamente el plazo de trabajo de la firma Tirley SA -cuyo titular es Mario Garbarino, presidente de Carmitel SA- para acondicionar una sala de juegos de azar en el Hotel Radisson de Colonia del Sacramento. El plazo eran 10 meses y la obra concluyó en 28.

Gandini denuncia que "la discrecionalidad" del jerarca es "grave y sobre todo llamativa".

EL PAÍS

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