HORACIO ABADIE
EN PUEBLA
EL PAÍS EN MÉXICO
La selección uruguaya de basquetbol vivió horas difíciles el jueves por la noche. Tras regresar al Hotel Crowne Plaza de la ciudad de Puebla, luego de la contundente victoria ante el equipo de Los Ángeles, algunos jugadores y directivos constataron que habían sido robados en sus habitaciones. El primero en acusar la falta de su computadora personal fue el base Martín Osimani. Una vez que el jugador de Biguá dio el alerta, todos los integrantes del grupo comenzaron a revisar sus pertenencias personales y así fue como Mauricio Aguiar encontró vacía su billetera: los amigos de lo ajeno se habían llevado 2.000 dólares. Su compañero de habitación Luis Silveira revisó la suya y comprobó que los 900 dólares que tenía no estaban más. Hugo Couto, presidente de la delegación, no tenía su cámara digital de fotos y a Emilio Taboada le habían robado la afeitadora eléctrica. El monto total del robo fue avaluado en U$S 4.500.
Inmediatamente los uruguayos denunciaron el robo a las autoridades del hotel y se activó el procedimiento de investigación que por momentos fue de película. Corridas, preguntas y alarma generalizada, ya que la delegación celeste entendía que tamaño hurto no podía suceder en un hotel de la categoría en la que estaba alojado.
UN INTRUSO. El delegado de Paysandú BBC, Gustavo Gauthier, es abogado y fue quien tomó las riendas de la investigación en conjunto con el encargado de seguridad del hotel. Lo primero que se pudo confirmar fue que sobre las 21.40 se dio ingreso a tres habitaciones de Uruguay. En ese momento la selección se encontraba jugando el partido en el gimnasio Miguel Hidalgo por lo que no había en el hotel ningún uruguayo. La activación de las llaves magnéticas permitió averiguar el horario de ingreso a los dormitorios. El segundo paso fue pedir la filmación de las cámaras de seguridad y el interrogatorio a los funcionarios del hotel. Los jugadores a esa altura ya comentaban que no se moverían del hotel hasta recibir el dinero hurtado. Del interrogatorio se pudo averiguar que una persona, peinada a la gomina y vestida con corbata, se aproximó a la recepción, se presentó como integrante de la delegación y solicitó tres copias de las tarjetas de ingreso a las habitaciones. El hombre tenía en su poder los números de las habitaciones y, con suma amabilidad, entregó de regalo algunos pins, con la bandera de Uruguay con cinco franjas celestes en lugar de cuatro.
La filmación permitió identificar al delincuente cuando hablaba con algunos funcionarios del hotel y confirmó que le habían sido entregadas las tarjetas de las habitaciones. El hotel asumió la responsabilidad y se comprometió a reintegrar el importe del robo a los afectados.
De esa manera, Uruguay dejó Puebla con rumbo a Guadalajara.
Mauricio Aguiar comentó a Ovación su sensación, en el momento de partir desde el aeropuerto de Puebla: "Nunca me había pasado una cosa así. Sentí una impotencia tremenda porque mi hermano me había dado 1.200 dólares para comprarle una computadora y no los tenía más. Me quería morir, pero por suerte, y es algo que quiero destacar, los dirigentes actuaron de manera espectacular y eso llevó a que la situación se resolviera".
CANASTAZOS
Hoy ante Tecos en Guadalajara
Cerca del mediodía de ayer, Uruguay arribó a la ciudad de Guadalajara y tras un reparador descanso entrenó en el escenario de los Tecos, equipo con el que se medirán hoy a las 22 horas en el penúltimo partido de la gira mexicana.
Mazzarino en duda esta noche
Ayer por la mañana el capitán celeste Nicolás Mazzarino amaneció con una afección intestinal que derivó en infección y le causó diarreas y vómitos. Durante el día su evolución fue favorable pero está en duda para enfrentar a Tecos.