EFE - EL MERCURIO
La problemática actriz y cantante Lindsay Lohan ha vuelto a estar en la mira de los medios. Su arresto dos días atrás cuestiona su supuesta rehabilitación del alcohol y drogas y sus futuros proyectos en cine.
Carlos Gardel se ha quedado sin su amada. El arresto de la actriz estadounidense Lindsay Lohan, el lunes pasado, hace peligrar un proyecto de película del director mexicano Alfonso Arau (Un paseo por las nubes). El título del film hasta el momento sería Dare to love me o El día que me quieras y, ambientada en 1920, se centra en la relación entre el cantante y una prostituta.
El plan era comenzar el rodaje en setiembre en Rumania. Según la página web Internet Movie Data Base, el proyecto cuenta con la presencia de Raoul Bova, el "italiano" de Alien versus Depredador, como Gardel y de los españoles Jordi Mollá, Paz Vega y Carmen Maura en el resto del reparto.
El representante de Lohan no ha hecho más que aclarar que la chica ha tenido "una recaída", extraño eufemismo para describir lo que le ocurre a una persona que pasa varias veces por rehabilitación y es arrestada dos veces en menos de un año por conducir con alcohol y drogas. "La adicción es una enfermedad viciosa y terrible", resumió su abogado en el mismo comunicado.
Más allá de esto, el representante tampoco aclaro qué ocurrirá con la película de Arau. Lo único que se sabe es que Lohan, aparentemente, estaba tomando clases de tango desde hace un tiempo, cosa que se ha visto notoriamente interrumpida por su desgraciado encontronazo con la policía.
El diario El Mercurio publicó que la base para el argumento de la película es el misterioso balazo que recibió Gardel en 1915, cuya consecuencia fue que el cantante quedó con una bala alojada en el pulmón izquierdo. Los guionistas son Oliver Mayer y Lucas Jarach, que no figuran con otros antecedentes en el cine. Según el diario la banda sonora sería compuesta, a partir de tangos de Gardel, por Luis Bacalov, ganador del Oscar por su trabajo en El Cartero. La producción, por otro lado, ascendería a 15 millones de dólares.
HALLAZGOS. Según explicaron hoy las autoridades policiales californianas, Lohan, que ya afrontaba cargos por conducir ebria tras un accidente de tráfico hace dos meses, recibió la orden de parar cuando conducía en la ciudad de Santa Mónica, vecina a Los Ángeles, pasada la medianoche. La Policía explicó que había recibido denuncias de que dos vehículos se estaban persiguiendo en esa área.
Un portavoz de la Policía señaló que la persona que llamó a los agentes fue la madre de la representante personal de la actriz, la misma persona que conducía en el auto que estaba siendo perseguido. La historia empeora cuando se sabe que Lohan y otras dos personas iban en el automóvil perseguidor, nada menos.
Los agentes sometieron a la protagonista de la última versión de Cupido Motorizado a una prueba de su grado de alcohol, que dio positiva, por lo que quedó bajo custodia policial. Los otros dos en el carro quedaron en libertad.
Un registro posterior encontró un polvo blanco en los bolsillos de la actriz, identificado después como cocaína. Hasta ayer la policía no había determinado la cantidad de cocaína encontrada en el lugar.
De ser encontrada culpable de ambos cargos de conducir ebria, la joven podría ser condenada a un mínimo de cuatro días de prisión. Según indicaron los agentes implicados en su detención, Lohan lloró durante todo el proceso de su arresto pero cooperó con las autoridades.
Por supuesto que Lindsay se ha despachado con sus correspondientes declaraciones sobre el caso. Dijo ayer que es inocente y que la cocaína que estaba en su auto no era suya. "No tomo drogas, no eran mías", sostuvo a través de un correo electrónico que envió al programa de televisión Access Hollywood.
Una madre con ideas siniestras
El carácter irredimible de Lindsay Lohan no salió de la nada. Su madre, Dina Lohan, apuntó al espacio televisivo The Insider que su hija se encuentra ahora en un "lugar seguro" y que ella y su familia están haciendo todo lo posible para ayudarla. "No nos daremos por vencidos. Es mi hija y la queremos", dijo. Y luego agregó: "Estoy harta de esto. Mis hijos, mi familia estamos como prisioneros en nuestra propia casa a causa de los paparazzi. Lindsay está en un lugar seguro (...)". Parece curioso cómo el acoso de los paparazzis la desgasta cuando ella es la responsable de una idea que parece por lo menos siniestra. El año pasado Dina estuvo en conversaciones con un canal para hacer un reality show protagonizado por sus dos hijos menores en el que enseñaría a convertir hijos en estrellas ricas.