Se llama Doniber Alexander Marangao. Tiene 28 años. Mide 1.94 y pesa 92 kilos. Desde el martes, pasó a ser uno de los ídolos del fútbol brasileño. Doni, de él se trata, contuvo el último penal de la serie ante Uruguay y pasó de ser uno de los peores arqueros de la Copa América a figura de la selección de Brasil.
"Cada partido tiene su historia; las cosas se le pusieron duras cuando Uruguay empató, pero la selección sacó coraje, sufrió pero ganó", dijo el arquero que se llevó los aplausos de todos.
Doni fue quien recibió todos los elogios entre los jugadores y se ganó el título de héroe.
"Doni, salvador de la patria", tituló el diario Extra. "Doni tuvo su noche de héroe: Brasil a la final", agregó.
La mañana del miércoles, los canales de televisión brasileños repetían una y otra vez las imágenes de la definición del encuentro y los periodistas no cesaban de elogiar al arquero, hasta ese día, fustigado por todos.
"El fútbol tiene estas cosas", dijo el arquero de la Roma. Lo cierto es que en sus manos quedó la ilusión de Uruguay.
"Los penales son a suerte y verdad. Uno puede intuir para donde va la pelota pero no muchas veces logra su objetivo. También fue mérito de mis compañeros que anotaron los que ejecutaron", señaló el arquero.
Doni disfruta del presente y trata de olvidar las críticas que recibió tras su actuación ante México. "El fútbol tiene estas cosas", dijo, y es verdad.