Brasil llegó a Venezuela como el último campeón de la Copa América, título que obtuvo en Perú en el 2004 y que piensa defender a capa y espada. Sobre todo después del fracaso que experimentó en el último Mundial en Alemania.
Los dirigidos por Dunga, llegaron sin varias de sus renombradas estrellas como Ronaldo, Kaká y Ronaldinho, pero cuentan con otras como Robinho, Diego y Wagner Love. Es más, como suele suceder con los equipos brasileños de los últimos tiempos los dirigidos por Dunga, entrenador que tendrá su debut oficial internacional en la Copa, cuentan además con una buena defensa.
Como es habitual con el equipo brasileño, no ha recibido más que apoyo desde que pisó tierras venezolanas. En su llegada a Puerto Ordaz, por ejemplo, fue recibido con una efusiva bienvenida por parte de un gran número de "hinchas".
Los mexicanos, mientras tanto, llegan con la ventaja de hacerlo en plena competencia dado que vienen de jugar la Copa de Oro norteamericana, aunque cayeron en la final frente a Estados Unidos por 2 a 1. La amargura de esa derrota es justamente lo que intentan dejar atrás los dirigidos por Hugo Sánchez antes del debut de esta noche frente a los norteños.
A su estado anímico se suman los problemas de lesiones que han tenido que enfrentar en los últimos días. Entre ellas la del goleador Jared Borgetti, el volante Guardado y el delantero Medina.
Increíblemente, el mayor problema de los mexicanos ha sido el que nunca tuvo su técnico Hugo Sánchez: la falta de definición a la hora de enfrentarse al arco rival. En la Copa de Oro anotaron sólo seis goles y dos fueron de penal.
Atención a ....
Robinho
El delantero del Real Madrid es un jugador completo y no tiene problemas en asumir su condición de estrella, sobre todo ante la ausencia de los consagrados.
Oswaldo Sánchez
El arquero mexicano es tan bueno abajo de los tres palos como al salir. Cuenta con una gran personalidad y le trasmite mucho a sus compañeros. Hoy tendrá trabajo.