Un hecho insólito ocurrió en el centro de reclusión La Tablada la semana pasada: los presos con salidas transitorias que van a trabajar y dejan sus pertenencias en una caja fuerte metálica fueron robados.
Estos reclusos trabajan en una panadería que ha tenido éxito y cuenta con el apoyo de organismos públicos como el Banco de la República (que recientemente les otorgó un crédito) y el Ministerio de Desarrollo Social.
Todos los días, con la autorización de los jueces de cada causa, salen a trabajar y cuando vuelven dejan sus documentos y dinero en la caja metálica que está en la guardia externa de La Tablada. Al salir otra vez, se les entregan sus pertenencias.
Sin embargo la semana pasada se llevaron una sorpresa: la caja metálica había sido robada con la documentación y el dinero de una jornada laboral, y hasta el momento no ha sido encontrada.
Por otra parte como informara El País, el sábado pasado a las 16 horas, unos 50 reclusos del módulo 2 de la cárcel Santiago Vázquez comenzaron a romper instalaciones eléctricas que habían sido instaladas recientemente, y a dañar las paredes de sus celdas.
Tras desistir de su actitud mediante el diálogo, hacia las 20 horas comenzaron nuevamente a romper sus celdas, por lo que el cuerpo de Guardia Externa debió intervenir y desalojar a los reclusos.
Durante algunas horas, fueron derivados a la Dirección Nacional Cárceles en el Centro. Ayer fueron redistribuidos en el Penal de Libertad donde se hacia una revisión de historial para determinar dónde sería alojado cada uno de acuerdo a su conducta y peligrosidad.
En el disturbio no hubo personas lesionadas.