Lo del Frente Amplio se muestra como un descontrol.
La dirección partidaria, luego de recibir la moción del Partido Comunista proponiendo anular la visita del presidente de EE.UU. George W. Bush, miró para otro lado -faltaba más- y pasó a cuarto intermedio para el 26 de febrero.
Por otro lado, el Presidente de la Asamblea General citó a las dos bancadas parlamentarias frentistas para el 26 de febrero en Atlántida a efectos de estudiar los planes para el corriente año.
Tras ello, días atrás se manejó lo de la visita del presidente Lula -dos veces suspendida- para el 26 de febrero.
Están jugados con todo al 26. Como se ve, una planificación casi perfecta, que perfecto completo no hay nada.